Desde los primeros meses de 2026, Da Nang ha reafirmado su atractivo como centro económico dinámico con un entorno de inversión transparente. En el primer trimestre, la ciudad registró un avance significativo con un capital nacional de unos 2,3 mil millones de dólares, casi cinco veces más que en el mismo período anterior, además de 37,47 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa (IED).
El presidente del Comité Popular de Da Nang, Pham Duc An, afirmó que la ciudad mantiene la política de “situar a las empresas como centro del servicio”, agilizando los trámites administrativos y resolviendo proactivamente las dificultades de los inversores. La estrategia se enfoca en sectores de alto valor agregado como la alta tecnología, la economía digital y la logística. Para el período 2026-2030, la urbe ha definido 200 proyectos prioritarios en 13 áreas estratégicas, incluyendo las finanzas internacionales y las ciudades inteligentes.
Por su parte, la provincia de Gia Lai logró un hito durante su Conferencia de Promoción de Inversiones 2026. La localidad otorgó decisiones de política de inversión y firmó memorandos de entendimiento para 273 proyectos, con un capital total previsto de más de 32 mil millones de dólares.
De este monto, unos 9 mil millones de dólares corresponden a proyectos ya aprobados, mientras que el resto se formalizó mediante acuerdos de cooperación. Esta masiva entrada de capital refleja una tendencia de desplazamiento hacia las energías renovables, la agricultura de alta tecnología y la logística en la región de la Altiplanicie Occidental (Tay Nguyen).
Empresas líderes como el conglomerado Vingroup ya desarrollan proyectos eólicos en Gia Lai con una capacidad de 893 MW y planean alcanzar los 5 GW en el futuro. En el sector agrícola, la compañía Vinh Hiep propuso una inversión de cerca de 700 millones de dólares para convertir a la provincia en un centro regional de procesamiento y comercio de café sostenible hacia 2030.
El presidente del Comité Popular de Gia Lai, Pham Anh Tuan, subrayó el compromiso de pasar de una mentalidad de “gestión” a una de “servicio y acompañamiento”. La provincia prometió actuar bajo el principio de “seis claridades” para asegurar que los proyectos se ejecuten con rapidez y eficacia.
Este enfoque administrativo, definido como la transparencia absoluta en la ejecución, garantiza que cada proyecto sea evaluado bajo seis ejes fundamentales: claridad en la persona responsable, las tareas, los plazos, las responsabilidades, los resultados y las competencias.
Al integrar estas seis dimensiones, Gia Lai busca eliminar la ambigüedad y los cuellos de botella burocráticos, transformando la relación entre el Estado y el inversor en una alianza operativa donde cada fase del proyecto cuenta con un camino trazado, un responsable definido y una meta tangible, asegurando así que los compromisos de inversión se traduzcan en realidades palpables y medibles para el desarrollo regional.
Los movimientos en Da Nang y Gia Lai evidencian una clara tendencia: mientras Da Nang lidera con su infraestructura y ecosistema de innovación, Gia Lai emerge como una “nueva estrella” gracias a su potencial en energías limpias y desarrollo verde. Ambas localidades coinciden en la transformación de una atracción de inversiones pasiva a una creación proactiva de entornos favorables para los negocios.