Las iniciativas abarcan la construcción de nuevas zonas rurales, la reducción sostenible de la pobreza y el desarrollo socioeconómico de las áreas habitadas por minorías étnicas y regiones montañosas. Sin embargo, las autoridades reconocen que persisten desafíos relacionados con la disponibilidad de recursos, el ritmo de desembolso de fondos y la capacidad de gestión en el ámbito local.
Hasta finales de junio de 2026, la provincia había constituido el Comité Directivo de los Programas de Objetivos Nacionales y reorganizado la Oficina de Coordinación bajo un modelo más especializado y profesional. Paralelamente, las comunas y distritos completaron la reorganización de sus respectivos comités directivos, mientras que el sistema de normas y directrices fue emitido de manera coordinada para garantizar una implementación uniforme en todos los niveles administrativos.
Como parte de este proceso, Phu Tho organizó 29 cursos y conferencias de capacitación dirigidos a más de mil 940 funcionarios, con el propósito de fortalecer las capacidades del personal encargado de ejecutar los programas.
Para 2026, la provincia dispone de cerca de 814 mil millones de dongs (casi 31 millones de dólares) procedentes de recursos transferidos por el presupuesto central. No obstante, el avance en la ejecución financiera continúa siendo limitado: la tasa de desembolso oscila entre el 6,8 por ciento y poco más del 11 por ciento, dependiendo de cada programa.
Pese a ello, las autoridades provinciales destacan que las iniciativas ya están generando resultados concretos en diversas localidades. Uno de los casos más representativos es la comuna de Lai Dong, donde más del 93 por ciento de la población pertenece a minorías étnicas.
Allí, el 100 por cien de los hogares dispone de acceso a la red eléctrica nacional y a agua potable en condiciones higiénicas, mientras que el ingreso promedio anual de la población de minorías étnicas alcanza los 37,5 millones de dongs (1.430 dólares) por persona.
Además, la comuna ejecuta actualmente 11 proyectos de infraestructura, entre ellos obras de educación, transporte rural, puentes, caminos agrícolas y equipamiento tecnológico, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de la población y generar oportunidades de desarrollo sostenible.
A pesar de estos avances, Phu Tho aún enfrenta importantes obstáculos. La puesta en marcha del modelo de administración local de dos niveles ha ampliado el ámbito de gestión de las autoridades comunales, mientras que parte del personal responsable de los programas todavía carece de experiencia en planificación, seguimiento y evaluación. A ello se suman deficiencias en los sistemas de información y reporte, así como el retraso en la asignación de recursos por parte del Gobierno central para la nueva etapa del programa, lo que ha ralentizado el desembolso y la ejecución de varios proyectos.
Otro de los desafíos identificados es garantizar la sostenibilidad de la reducción de la pobreza. Aunque la tasa de hogares pobres continúa disminuyendo, muchas familias aún carecen de medios de vida estables y persiste, en algunos casos, una dependencia de las políticas de apoyo estatal, lo que limita la eficacia de los programas de asistencia.
De cara al cierre del año, la provincia centrará sus esfuerzos en completar el marco normativo, aprobar los nuevos criterios para las comunas rurales modernas correspondientes al período 2026-2030 y acelerar la asignación y ejecución de los recursos financieros. Asimismo, reforzará la supervisión, la rendición de cuentas de las autoridades locales y la responsabilidad de los dirigentes en el cumplimiento de los objetivos establecidos.
Paralelamente, continuará la revisión de la situación de los hogares pobres y vulnerables, al tiempo que se impulsarán campañas de comunicación para fomentar el espíritu de autosuficiencia entre la población y reducir la dependencia de las ayudas públicas.
Phu Tho también ha solicitado al Gobierno central que asigne la totalidad de los recursos previstos para el período 2026-2030 desde el primer año de ejecución y continúe perfeccionando el sistema de normas y directrices para garantizar una aplicación más uniforme, coordinada y eficiente de los programas.
Para 2026, la provincia se ha fijado como meta que cuatro comunas cumplan los nuevos estándares nacionales de desarrollo rural, reducir la tasa de pobreza del 2,68 por ciento al 2 por ciento y seguir mejorando los ingresos, las condiciones de vida y el acceso de la población a los servicios sociales básicos, con el objetivo de impulsar un desarrollo rural más moderno, sostenible e inclusivo.