En la inauguración del evento, el director del Centro Cultural de China en Hanói, Truong Duc Son, señaló que este simboliza la reunión familiar y la plenitud. Desde la antigüedad, la festividad se vincula a los rituales en honor a la Luna, la degustación de pasteles de luna, los festivales de faroles, el consumo de vino de flores de osmanthus y otras tradiciones.
En Vietnam, al Festival del Medio Otoño también se le llama “Fiesta de los Niños” y es una ocasión para que las familias se reúnan y expresen sus buenos deseos. En los hogares se preparan bandejas con frutas y los niños participan en desfiles con faroles en forma de estrella y de carpa, en un ambiente alegre y cálido.
Aunque el festival tiene peculiaridades propias en China y Vietnam, en ambos países se resaltan valores como el amor a la familia, el respeto a los mayores y a la naturaleza, la gratitud por la vida, la solidaridad y la convivencia armoniosa.
Los asistentes escribieron sus deseos con motivo del Festival del Medio Otoño y realizaron actividades como la estampación de imágenes sobre abanicos, la elaboración de faroles, bolsitas aromáticas con hierbas medicinales y pasteles de luna.
Los jóvenes se interesaron por participar en juegos y actividades de intercambio y vestir trajes tradicionales chinos.