La reunión contó con la participación de dirigentes de 15 países, incluidos los 10 miembros de AZEC —Japón, Australia, Brunéi, Camboya, Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam—, junto con cinco países invitados: Corea del Sur, Bangladés, India, Sri Lanka y Timor Oriental. También asistieron representantes del Banco Asiático de Desarrollo (BAD) y de la Agencia Internacional de la Energía (IEA).
En su intervención, el primer ministro Le Minh Hung señaló que la actual crisis energética no solo responde a factores coyunturales, sino que refleja desequilibrios estructurales, agravados por el aumento de la competencia estratégica entre los países, especialmente en el acceso a los recursos energéticos.
Subrayó que la solución ante la compleja situación no puede limitarse a diversificar las fuentes de suministro, sino que requiere fortalecer la confianza estratégica, impulsar la cooperación y el diálogo, y resolver las disputas por medios pacíficos sobre la base del derecho internacional.
En este contexto, propuso tres orientaciones de colaboración importantes:
En primer lugar, a corto plazo, instó a los países a reforzar la coordinación de políticas para diversificar las fuentes de energía, facilitar el comercio y mantener la estabilidad y fluidez de las cadenas de suministro, especialmente en los sectores energético y alimentario.
En segundo lugar, a mediano y largo plazo, destacó la necesidad de fortalecer la autonomía estratégica y la resiliencia de las economías mediante el desarrollo de infraestructuras energéticas integradas, el aumento de reservas estratégicas y la intensificación de la transferencia tecnológica.
En tercer lugar, propuso acelerar la implementación efectiva y sustantiva de los proyectos de cooperación en el marco de AZEC, en consonancia con las capacidades y condiciones específicas de cada país.
Minh Hung expresó su respaldo a la iniciativa de elevar AZEC a una nueva fase 2.0 y reiteró el compromiso de Vietnam de colaborar de manera activa y estrecha con Japón y otros socios para materializar eficazmente las iniciativas del mecanismo, con el objetivo de construir un futuro más verde, sostenible y próspero para las generaciones presentes y futuras.
Por su parte, los líderes participantes y representantes de organizaciones internacionales manifestaron su preocupación por las interrupciones en las cadenas de suministro y subrayaron la importancia de garantizar la libre circulación de bienes sobre la base del respeto al derecho internacional.
Asimismo, valoraron positivamente el apoyo de Japón a los países asiáticos y respaldaron la iniciativa AZEC 2.0, expresando su disposición a reforzar la cooperación para fortalecer las cadenas de suministro y garantizar la seguridad energética.
La primera ministra japonesa agradeció las intervenciones sustantivas y pertinentes de los líderes, en particular las propuestas de Vietnam, y anunció que instruirá a los organismos competentes de su país a coordinar con los socios para concretar dichas iniciativas a la mayor brevedad posible.