Ante un entorno internacional impredecible, subrayó la necesidad de resolver eficazmente los problemas inmediatos, al tiempo que se construyen soluciones estructurales y a largo plazo con un enfoque sereno, firme y flexible.
El jefe de Gobierno hizo hincapié en la necesidad de vincular la seguridad energética con la estabilidad macroeconómica, el orden social y la mejora del nivel de vida; servir al objetivo de crecimiento económico de dos dígitos en 2026 y en los años siguientes; y fortalecer la gestión proactiva y el control de riesgos.
En este contexto, instó al Ministerio de Industria y Comercio a seguir de cerca la evolución del mercado, anticipar la oferta, la demanda y los precios para elaborar escenarios de respuesta adecuados, y garantizar un suministro estable a través de las empresas distribuidoras, evitando interrupciones.
Asimismo, pidió una estrecha coordinación con el Ministerio de Finanzas y otros ministerios y sectores relevantes en la gestión de los precios de los combustibles bajo principios de transparencia y equilibrio de intereses entre el Estado, las empresas y los ciudadanos, además de acelerar el refuerzo de las reservas estratégicas y perfeccionar los mecanismos de uso en situaciones de emergencia.
El Ministerio de Finanzas, indicó, debe emplear de forma flexible herramientas fiscales, incluidos impuestos, tasas y gasto público, para estabilizar el mercado, controlar la inflación y apoyar la producción y los negocios, reforzando también la supervisión del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles.
Instruyó al Banco Estatal a facilitar el acceso a crédito y divisas para las empresas importadoras y distribuidoras de combustibles. Paralelamente, los ministerios y sectores pertinentes deben trabajar activamente con socios internacionales para asegurar el suministro de materias primas y energéticas.
El primer ministro enfatizó la necesidad de intensificar la inspección y sancionar estrictamente prácticas como el acaparamiento, la especulación, el contrabando, el fraude comercial y el aprovechamiento indebido de políticas, con el fin de mantener la estabilidad del mercado y proteger a los consumidores.
Junto a las medidas inmediatas, se instó a promover el ahorro energético entre ciudadanos y empresas, priorizando el uso del transporte público, vehículos eléctricos y biocombustibles.
Asimismo, se considera esta coyuntura como una oportunidad para acelerar la transición energética, en línea con las orientaciones de desarrollo del país. Los grandes grupos energéticos deben garantizar la operación segura y eficiente de las refinerías, optimizando la producción para reforzar la oferta interna ante fluctuaciones externas.
El primer ministro también encargó al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo coordinar con los organismos pertinentes para orientar a los medios de comunicación a difundir información precisa y oportuna, contribuyendo a estabilizar la percepción pública y empresarial en un contexto de alta volatilidad energética.
Llamó a los ministerios, sectores y localidades a cumplir plenamente las directrices del Comité Central del Partido y el Buró Político sobre el desarrollo socioeconómico, la garantía de la seguridad y la defensa, esforzarse para superar las dificultades, persistir en la meta de crecimiento de dos dígitos en 2026 y años posteriores.