Así lo afirmó el profesor y doctor Rene Thiele, rector de la Universidad Vietnamita-Alemana (VGU), al inaugurar el seminario "Industria vietnamita de los semiconductores: oportunidades, talento e infraestructura", celebrado ayer en Ciudad Ho Chi Minh.
Organizado por la VGU, el evento convocó a expertos, socios tecnológicos internacionales y representantes de entidades dedicadas al desarrollo de parques industriales, para analizar las oportunidades de Vietnam en el sector de los semiconductores, así como las necesidades de talento e infraestructura para impulsar su crecimiento.
Según Thiele, la VGU fue creada siguiendo el modelo de educación superior y los estándares de calidad de Alemania. La universidad no solo aplica esos criterios en la formación académica, sino también en su gestión institucional, lo que constituye el principal valor que aporta al desarrollo de Vietnam.
El académico señaló que el desarrollo de la industria de los semiconductores exige un esfuerzo conjunto de las universidades, el ecosistema de investigación y el bloque empresarial. El alcance de los objetivos nacionales en este campo dependerá de una estrecha coordinación entre las instituciones académicas, las empresas, los organismos gubernamentales y otras partes implicadas, subrayó.
Opinó que si todos los actores unen esfuerzos, Vietnam podrá construir un centro regional de la industria de los semiconductores y convertirse en el Silicon Valley del Sudeste Asiático.
Al evaluar las perspectivas del sector, los expertos coincidieron en que Vietnam está en una posición favorable para consolidarse como un eslabón clave en la cadena mundial de valor del diseño de circuitos integrados.
Además de su ubicación geográfica estratégica, un entorno propicio para la inversión y una economía estable, la nación sudesteasiática dispone de una nueva generación de ingenieros con una sólida formación en matemáticas e ingeniería. A ello se suma el firme compromiso del Gobierno con el desarrollo de la industria de los semiconductores.
Los especialistas valoraron que Ciudad Ho Chi Minh podría convertirse en un centro regional de diseño de circuitos integrados, gracias a un ecosistema que integra empresas, universidades técnicas, parques de alta tecnología y zonas industriales especializadas.
Respecto al objetivo de formar unos 50 mil ingenieros especializados en semiconductores antes de 2030, representantes de Synopsys Vietnam consideraron que se trata de un reto importante, aunque alcanzable mediante una estrecha colaboración entre el Gobierno, las empresas y las instituciones educativas.
Según la empresa, el principal desafío no radica en el número de profesionales formados, sino en la calidad del talento. Si Vietnam mantiene su apuesta por una formación de alto nivel y refuerza la participación del sector empresarial en ese proceso, podrá alcanzar la meta prevista.