El máximo dirigente destacó que este XI Congreso marca el inicio de una nueva etapa de desarrollo para el FPV, con un modelo organizativo renovado y nuevos objetivos. Subrayó que el Frente debe seguir siendo el espacio donde converjan la voluntad y las aspiraciones del pueblo, se protejan los derechos e intereses legítimos de la población y se fortalezca la gran unidad nacional para alcanzar las metas de desarrollo del país hacia 2030, con visión a 2045.
Afirmó que la historia nacional ha demostrado que cuando todo el pueblo permanece unido, el país logra superar dificultades y alcanzar victorias. Señaló que la gran unidad nacional constituye una valiosa tradición y una fuente de fortaleza para Vietnam tanto en la lucha por la independencia como en el actual proceso de renovación, integración y desarrollo.
Según To Lam, en el nuevo contexto la unidad nacional no solo representa una tradición histórica, sino también una fuerza impulsora del desarrollo, capaz de liberar recursos, promover la creatividad y generar consenso social. Añadió que dicha unidad debe construirse sobre la base del respeto a las diferencias legítimas, la armonización de intereses y el esfuerzo conjunto para construir un país pacífico, próspero, civilizado y feliz.
Al evaluar el desempeño del Frente durante el mandato anterior, el dirigente reconoció los esfuerzos del sistema del FPV y de sus organizaciones miembros en la reorganización de su aparato, la preparación del Congreso y el mantenimiento estable de las actividades pese al corto período de gestión. Sin embargo, también señaló algunas limitaciones, entre ellas el distanciamiento ocasional respecto al pueblo, la insuficiente comprensión de sus pensamientos y aspiraciones, así como la falta de profundidad y eficacia en las labores de supervisión y crítica social.
To Lam reiteró el principio de que “el pueblo es la raíz”, al considerar a la población como el centro de todas las actividades. En ese sentido, subrayó que todas las políticas, programas e iniciativas del Frente deben partir de los derechos e intereses legítimos del pueblo y orientarse a mejorar sus condiciones de vida y bienestar.
Asimismo, enfatizó la necesidad de garantizar efectivamente el derecho del pueblo a la autogestión, conforme al lema: “el pueblo sabe, discute, hace y supervisa y disfruta”.
También instó a renovar profundamente los métodos de movilización popular. Señaló que la labor de propaganda no debe limitarse a conferencias o consignas, sino centrarse en el diálogo, la persuasión basada en resultados concretos y la solución efectiva de las preocupaciones ciudadanas. Añadió que los movimientos y campañas deben ser fáciles de entender y aplicar, contar con objetivos claros y generar impactos reales en la vida de la población.
Recalcó además que el FPV no debe sustituir el papel del Estado ni de sus organizaciones miembros, sino desempeñar una función esencial en la movilización, coordinación, supervisión, crítica social y defensa de los derechos e intereses legítimos del pueblo. En el nuevo modelo organizativo, señaló To Lam, la estructura puede ser más compacta, pero debe operar de manera más eficiente y cercana a la ciudadanía.
Mientras tanto, subrayó la necesidad de atender de manera efectiva los intereses prácticos de la población y consolidar el consenso social desde la base. El dirigente enfatizó la importancia de elevar la calidad de las labores de supervisión, crítica social y participación en la construcción del Partido y del Estado.
Según afirmó, las actividades de supervisión deben centrarse en los temas que más preocupan a la ciudadanía, en los problemas sociales urgentes y en las políticas con impacto directo en la vida de la población.
Asimismo, señaló que la crítica social debe realizarse desde las primeras etapas de formulación de políticas y directrices, no solo mediante observaciones sobre la redacción, sino también evaluando objetivos, viabilidad, recursos de implementación e impacto social.
To Lam indicó que la crítica social no busca obstaculizar el trabajo de los organismos estatales, sino contribuir a la elaboración de políticas más realistas, transparentes y orientadas a proteger mejor los derechos e intereses del pueblo. En ese sentido, instó al FPV a mejorar la calidad de la supervisión mediante la participación de expertos, intelectuales, científicos, empresarios y personas influyentes, además de fortalecer las encuestas de campo, escuchar las opiniones ciudadanas y monitorear la implementación de las recomendaciones posteriores a la supervisión.
También pidió al FPV enfocarse en los intereses concretos de la población y en fortalecer el consenso social desde las bases. Destacó que dicho consenso no puede entenderse como un simple silencio formal, sino que debe construirse sobre la democracia, el diálogo, la escucha activa y la armonización de los intereses de la ciudadanía.
En cuanto al desarrollo organizativo, To Lam sugirió que el Frente continúe renovándose para modernizar su funcionamiento, promover la transformación digital y elevar la calidad de su personal. Tras la implementación del nuevo modelo organizativo, señaló, el FPV debe identificar rápidamente dificultades y limitaciones para proponer ajustes oportunos, evitando duplicidades, burocracia o la sustitución de funciones de otras organizaciones.
Añadió que los funcionarios del Frente deben mantenerse cerca del pueblo, contar con prestigio y poseer habilidades de movilización, diálogo y crítica social. A su juicio, el trabajo del FPV no debe limitarse a la elaboración de informes, sino extenderse directamente a las bases para escuchar a la población y supervisar la resolución de sus problemas.
El líder vietnamita también propuso operar eficazmente plataformas digitales que permitan a la ciudadanía enviar comentarios y recomendaciones en cualquier momento y lugar, desarrollar un portal digital del Frente disponible las 24 horas, organizar un “Mes de la Escucha Popular” e implementar un Índice de Confianza Social a nivel provincial.
Además, destacó la importancia de impulsar investigaciones teóricas y sistematizar experiencias prácticas sobre la gran unidad nacional y el derecho del pueblo a la autogestión, al tiempo que propuso elaborar una Estrategia de Unidad Nacional hasta 2035, con visión hacia 2045.
Para garantizar que el Frente cumpla con éxito sus tareas, To Lam pidió a los comités del Partido y a las autoridades de todos los niveles crear condiciones favorables para las actividades del FPV y considerar sus labores de supervisión y crítica social como un canal importante para mejorar el liderazgo y la gestión estatal. También instó a las entidades pertinentes a recibir, explicar y responder claramente a las recomendaciones formuladas por el Frente.
Solicitó además que, inmediatamente después del Congreso, el FPV en todos sus niveles traduzca rápidamente la Resolución en programas de acción concretos, definiendo claramente responsabilidades, plazos y resultados, para garantizar que el espíritu del Congreso se materialice en beneficio directo de la población.
Al destacar que el FPV cuenta con casi un siglo de tradición al servicio de la nación, To Lam expresó su confianza en que la organización continuará renovándose con firmeza durante el período 2026-2031, consolidando su papel central en el gran bloque de unidad nacional y actuando como un puente confiable entre el Partido, el Estado y el pueblo.