Al intervenir en una conferencia nacional celebrada hoy en Hanói para estudiar, difundir y poner en práctica las resoluciones y directivas del Buró Político, el máximo dirigente señaló que el encuentro no solo marcaba una etapa de estudio y comprensión de los documentos, sino también el inicio de una fase decisiva: su implementación efectiva.
Instó a cada comité del Partido, organismo, localidad y militante a tener claro qué debe hacerse, quién es responsable, con qué autoridad y recursos se cuenta, cuál es el plazo y qué resultados se esperan. El objetivo, afirmó, es convertir la conciencia en acción y la determinación en resultados concretos.
Exhortó a todo el sistema político a compartir una visión común sobre los nuevos contenidos y los vínculos entre los seis documentos presentados en la conferencia. Cada uno debe ser comprendido y aplicado correctamente, mientras que las tareas relacionadas deben coordinarse para generar una fuerza conjunta.
El interés nacional y los intereses legítimos de la población deben ser los criterios supremos para evaluar la eficacia de la implementación, afirmó, abogando por perfeccionar las instituciones, clarificar las competencias, garantizar recursos adecuados y mejorar la gestión de riesgos.
Las instituciones deben seguir avanzando, manteniendo la disciplina y, al mismo tiempo, abriendo espacios para el desarrollo. Los comités del Partido de la Asamblea Nacional y del Gobierno, junto con los organismos competentes, deben eliminar con prontitud las normativas redundantes y subsanar las lagunas legales que obstaculizan la innovación, la conectividad regional, el desarrollo turístico y los esfuerzos por atraer talento y movilizar recursos, señaló.
Asimismo, destacó que la descentralización y la delegación de autoridad deben ir acompañadas de recursos humanos, financieros, de datos y tecnológicos suficientes, así como de mecanismos eficaces de control del poder. Las autoridades centrales deben concentrarse en la estrategia, las instituciones y los grandes recursos; las autoridades provinciales deben garantizar las condiciones necesarias, mientras que las administraciones a nivel de comuna deben contar con capacidad suficiente para atender a la población.
Según el dirigente, el control del poder debe garantizar que la innovación avance en la dirección correcta, en lugar de frenar la creatividad. Al mismo tiempo, se debe actuar con firmeza contra quienes persigan intereses personales, eludan responsabilidades o retrasen deliberadamente el trabajo.
Calificó el tiempo como un recurso de desarrollo no renovable y advirtió que los retrasos en la reforma institucional, la toma de decisiones y la eliminación de cuellos de botella elevan los costos y hacen perder oportunidades. Por lo tanto, instó a abordar los obstáculos desde una etapa temprana.
Los funcionarios son clave para la implementación
El secretario general del Partido y presidente del país, To Lam, señaló que la gestión del personal, el espíritu pionero, el sentido de responsabilidad y el ejemplo de los funcionarios, junto con una cultura orientada a la ejecución, son factores decisivos para convertir las resoluciones y directrices en realidad. Por ello, los funcionarios deben ser seleccionados en función de las tareas, recibir responsabilidades desafiantes y ser evaluados por sus resultados concretos.
Cada año, los comités del Partido, los organismos y las localidades deben identificar las tareas complejas y los principales cuellos de botella y asignarlos a funcionarios con suficiente valentía, capacidad, autoridad y recursos. Quienes se atrevan a pensar y actuar y logren resultados sustanciales deben ser reconocidos, protegidos y recibir mayores responsabilidades. Por el contrario, quienes eludan o trasladen responsabilidades y trabajen con falta de compromiso deben ser apartados y sustituidos.
Promoción de los vínculos regionales y de los recursos de la diáspora vietnamita
El máximo dirigente abogó por organizar el espacio de desarrollo y movilizar los recursos sobre la base del interés nacional general, vinculando el desarrollo regional y turístico con la movilización de los recursos de los vietnamitas residentes en el extranjero. El desarrollo regional debe entenderse como una forma de organizar el crecimiento nacional y no simplemente como la suma de planes locales aislados, señaló.
Destacó que cada localidad debe definir claramente su papel dentro de la región, sus principales fortalezas, las áreas que requieren coordinación y los proyectos de infraestructura con efectos multiplicadores. Las localidades no deben aspirar a construir las mismas instalaciones - como puertos marítimos, aeropuertos, parques de alta tecnología o centros financieros- sin tener en cuenta sus ventajas reales y su viabilidad.
Según el líder, en el caso de los proyectos interregionales debe ponerse fin a la situación en la que cada localidad actúa únicamente dentro de sus propios límites. Las localidades deben debatir y decidir conjuntamente sobre los proyectos, aportar recursos y asumir responsabilidades, al tiempo que comparten sus beneficios.
El desarrollo turístico debe integrarse en la estrategia general de desarrollo del país y en el espacio económico regional. Debe convertirse en un nuevo motor de crecimiento y contribuir a fortalecer el poder blando de la nación.
Asimismo, el turismo debe desarrollarse como un ecosistema económico integrado, intersectorial e interregional, sin sacrificar el patrimonio, la identidad cultural ni el medio ambiente en aras de un crecimiento a corto plazo.
En cuanto a los más de 6,5 millones de vietnamitas que residen en el extranjero, el secretario general y presidente Lam afirmó que constituyen una parte inseparable de la nación vietnamita y un recurso estratégico. Las políticas deben evolucionar desde un enfoque centrado en la movilización y atención a la comunidad vietnamita en el exterior hacia un acompañamiento activo, mediante mecanismos que faciliten su participación y conecten sus recursos.
Exigió mejorar las políticas, simplificar los procedimientos administrativos y establecer una base de datos y una red global de vietnamitas, al tiempo que se eliminan los prejuicios y se deja atrás el pasado para mirar hacia el futuro.
Se debe alentar a los vietnamitas en el extranjero a actuar como "embajadores culturales" y "embajadores de la amistad", así como a participar en la comunicación exterior, contribuyendo a fortalecer el poder blando de Vietnam y a proteger al país desde una etapa temprana y desde la distancia.
La comunicación de políticas debe ganarse la confianza pública
El máximo dirigente también abogó por reforzar la labor ideológica y la comunicación de políticas, exigir una disciplina más estricta en su implementación y utilizar datos, cambios reales y el grado de satisfacción de la población para evaluar el desempeño.
Subrayó que la labor ideológica debe regirse por los principios de proactividad, agudeza, capacidad de persuasión y eficacia. Debe mantenerse firme al tiempo que aplica y desarrolla de manera creativa el marxismo-leninismo, el pensamiento de Ho Chi Minh y la teoría del proceso de renovación.
La comunicación de políticas debe ser oportuna, precisa y comprensible, con mayor énfasis en la explicación, el diálogo y la escucha, señaló el líder, quien añadió que el consenso público debe construirse sobre la base de hechos, argumentos y resultados concretos.
Afirmó que el ciberespacio debe considerarse un ámbito clave para la labor ideológica y un canal para escuchar a la ciudadanía. Los datos, la tecnología digital y la inteligencia artificial deben utilizarse para la previsión y las alertas tempranas; sin embargo, la información generada con apoyo tecnológico debe ser verificada y contar con un responsable claramente identificado. La tecnología no puede sustituir la determinación política ni la capacidad de diálogo.
La eficacia de la labor ideológica no debe medirse por el número de noticias o artículos publicados, sino por la capacidad para detectar los problemas a tiempo, ofrecer explicaciones adecuadas, responder con rapidez y fortalecer la confianza pública, señaló el dirigente.
Citando la enseñanza del Presidente Ho Chi Minh - "un plan, diez medidas, veinte veces más determinación"-, To Lam instó a los comités del Partido, los organismos y las localidades, así como a sus respectivos dirigentes, a identificar de inmediato las tareas clave, asignarlas a las personas adecuadas, dotadas de suficiente autoridad y recursos, y definir con claridad los resultados esperados, los plazos y las responsabilidades.
En última instancia, subrayó, el factor decisivo reside en la implementación y en la responsabilidad de los dirigentes. Cada documento debe traducirse en tareas concretas, con responsables claramente identificados y resultados verificables.