En su discurso, To Lam recordó con emoción el hito de hace 81 años, cuando el Presidente Ho Chi Minh leyó la Declaración de Independencia en la Plaza Ba Dinh, proclamando al mundo el nacimiento de la República Democrática de Vietnam, ahora República Socialista de Vietnam.
Según el líder, la Declaración de Independencia es la fuente de la gran fortaleza de la unidad nacional.
En el espíritu del Día de la Independencia, To Lam enfatizó que esta es una ocasión para expresar gratitud al Presidente Ho Chi Minh, a las generaciones de revolucionarios predecesores, héroes y mártires que lucharon valientemente y sacrificaron sus vidas por la independencia, la soberanía, la reunificación y la integridad territorial de la Patria; y reconocer las grandes contribuciones del pueblo, de quienes han trabajado para construir un Vietnam pacífico, independiente, democrático, rico, próspero, civilizado y feliz, avanzando firmemente hacia el socialismo.
Al reflexionar sobre la trayectoria desde 1945 hasta la actualidad, el mandatario reafirmó el orgullo nacional y el respeto propio, así como la convicción de alcanzar los objetivos estratégicos: para 2030, centenario de la fundación del PCV, Vietnam se convertirá en un país moderno e industrializado con un nivel de ingresos medianos altos; y para 2045, centenario de la fundación de la República Democrática de Vietnam, se convertirá en un país desarrollado, próspero, feliz y con altos ingresos.
Enfatizó que, en la nueva era, el PCV siempre identifica al pueblo como sujeto y centro, y que todas sus políticas y directrices emanan de la vida, las aspiraciones, los derechos y los intereses legítimos del pueblo, teniendo como meta suprema su felicidad y bienestar.
Al afirmar que Vietnam siempre recibe un valioso apoyo y asistencia de la comunidad internacional, el dirigente expresó su gratitud y manifestó su deseo de seguir contando con la compañía y la cooperación de amigos, socios, el sector empresarial y los inversionistas extranjeros.
En cuanto a los asuntos internacionales, declaró que es necesario desarrollar proactivamente estrategias, fortalecer el diálogo y la cooperación, resolver las disputas y los conflictos sobre la base del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas (ONU); responder conjuntamente a los desafíos globales y utilizar la ciencia y la tecnología al servicio del desarrollo humano.
Vietnam está dispuesto a actuar como puente para la cooperación y el diálogo, participar cada vez más activamente en los asuntos comunes de la comunidad internacional y apoyar un sistema multilateral equitativo y justo con la ONU como eje central, enfatizó.
En nombre del cuerpo diplomático, el embajador de Uruguay en Vietnam, Raúl Juan Pollak Giampietro, elogió los logros de Vietnam tras 81 años de construcción y desarrollo, transformándose de una economía agrícola en una nación dinámica y próspera, con una posición cada vez más destacada en el ámbito internacional y como socio confiable y amigo sincero de la comunidad internacional.
El diplomático afianzó que, tras cuatro décadas de Renovación, Vietnam se encuentra en el umbral de una nueva era, marcada por reformas innovadoras y un progreso socioeconómico significativo.
En un mundo convulso, el país indochino se distingue por su progreso científico y tecnológico, su industria dinámica, su infraestructura cada vez más moderna, su estabilidad política, económica y social, y su firme compromiso con la paz, la cooperación, el multilateralismo y el desarrollo sostenible, agregó.
Durante la ceremonia, To Lam y su esposa, junto con otros delegados, disfrutaron del concierto "Vietnam - Una Nueva Era".