Al presidir una sesión de trabajo en Hanói con la Comisión de Organización del Comité Central del Partido sobre las tareas prioritarias en la construcción del Partido según el espíritu de la Resolución del XIV Congreso Nacional de la fuerza política, el mandatario subrayó que la labor organizativa y de cuadros no constituye un mero asunto interno, sino que representa la capacidad matriz de la gobernanza nacional y la condición decisiva para transformar las directrices políticas en realidades concretas.
Junto con Tran Cam Tu, integrante del Buró Político y miembro permanente del Secretariado del Comité Central del Partido, escuchó un informe resumido de la Comisión de Organización sobre los enfoques clave en la edificación de las filas partidistas.
Puntualizó que las exigencias del XIV Congreso demandan un Partido con el coraje, la sabiduría, el prestigio, la capacidad y los mecanismos de liderazgo idóneos para conducir a la nación en la nueva era.
Enfatizó que la renovación metodológica debe fortalecer los vínculos de los militantes con el sistema político y el pueblo, evitando tanto el relajamiento del rol conductor del Partido como la suplantación de las funciones del Estado, el Frente de la Patria y demás organizaciones.
Asimismo, exigió que las tareas de asesoría pasen de un enfoque reactivo ante incidentes hacia la previsión proactiva y a largo plazo en materia de estructuras y personal, garantizando que los programas de acción determinen con claridad a los responsables, las tareas, los recursos, los plazos y los resultados medibles.
Al identificar la capacidad de ejecución como un gran cuello de botella en múltiples niveles, sectores y localidades, llamó a erradicar la propensión a los discursos excesivos, las reuniones estériles y la proliferación de documentos sin impactos tangibles, exigiendo cuantificar cada misión para evitar la dilución de responsabilidades.
Respecto al funcionamiento de la nueva estructura organizativa, instruyó que la Comisión de Organización revise minuciosamente las competencias y relaciones laborales post-reordenamiento, bajo el principio de que una entidad puede asumir múltiples funciones pero cada tarea debe contar con un único órgano responsable principal.
Remarcó que la descentralización debe ser real y acompañarse de herramientas presupuestarias, humanas y de datos, robusteciendo al mismo tiempo las instancias de base para dotarlas de la capacidad de cumplimiento requerida.
En el ámbito de la política de cuadros, pidió una transición conceptual desde el estricto cumplimiento del “procedimiento correcto” hacia la designación de la “persona correcta para el trabajo correcto, con capacidad, especialidad y resultados correctos”.
Afirmó que los expedientes, los títulos, los años de trabajo o los cargos no sustituyen la capacidad ejecutiva ni los resultados de servicio al pueblo, definiendo la evaluación del personal como el eslabón de ruptura institucional.
Advirtió que una evaluación errónea impide el desarrollo de los talentos, mantiene a los elementos débiles y permite el ascenso de oportunistas que dañan a la organización, por lo que urgió a medir el desempeño mediante datos laborales concretos y la confianza ciudadana, aplicando de forma efectiva los principios de movilidad ascendente y descendente.
Orientó además prestar especial atención a los cuadros de nivel estratégico y de base, implementando mecanismos más sólidos para la atracción de talentos, al tiempo que llamó a perfeccionar la protección política interna en el entorno digital sin afectar a los funcionarios innovadores.
Urgió a eliminar las reuniones de carácter formalista o la falta de espíritu combativo, priorizando la calidad en la admisión de militantes, especialmente en empresas privadas, la economía digital y sectores juveniles u obreros, y apartando oportunamente a quienes pierdan las condiciones requeridas.
Exigió un control estricto del poder en todas las etapas institucionales para combatir los intereses de grupo y la mentalidad de mandato, transformando la fiscalización de una postura pasiva a una prevención temprana.
Sostuvo que la lucha contra la corrupción, el desperdicio y la negatividad debe mantenerse de manera permanente y sin zonas exclusivas, combatiendo simultáneamente la apatía y la evasión de responsabilidades entre los funcionarios.
Para respaldar esos objetivos, To Lam propuso acelerar la transformación digital en el Partido mediante la creación de bases de datos vivas y seguras que se integren con el gobierno y la sociedad digitales, optimizando la transparencia y la objetividad en la gestión del personal antes de instruir a la Comisión de Organización a sintetizar las orientaciones para su presentación al Buró Político.