Para contribuir al objetivo de mantener un crecimiento medio del Producto Interno Bruto (PIB) superior al 10 por ciento anual y aumentar el valor de las transacciones sin efectivo hasta 30 veces respecto al PIB para 2030, el Gobierno de Vietnam ha identificado los pagos electrónicos no solo como una herramienta conveniente, sino también como un motor clave de desarrollo de las finanzas digitales.