El ahorro energético ya no es solo una herramienta para reducir costes, sino que se está convirtiendo en un factor clave de competitividad y crecimiento verde. Ante el aumento continuo de la demanda energética, Vietnam necesita pasar de la simple promoción del ahorro a una gestión energética moderna, basada en la innovación tecnológica, la transformación digital y la movilización de capital para proyectos de eficiencia energética.