En el contexto de la economía creativa como nuevo motor de crecimiento, la estrecha conexión entre el desarrollo de la industria cultural y la economía nocturna no es solo una solución temporal para estimular la demanda del consumo, sino que se ha convertido en una estrategia a largo plazo para optimizar el "poder blando" urbano, creando avances significativos en la estructura económica de Ciudad Ho Chi Minh.
*Gran espacio desde un ecosistema creativo principal
En el panorama económico mundial, la industria cultural está emergiendo como un nuevo motor de crecimiento, donde el valor genera no solo a partir de recursos tangibles, sino también de la creatividad, la identidad y el conocimiento del humano.
Para Ciudad Ho Chi Minh, el desarrollo de dicha industria vinculado a la economía nocturna está pasando de una orientación estratégica a acciones prácticas con una base sólida.
Según la Oficina Nacional de Estadística, el sector contribuyó aproximadamente con un 3,54% al Producto Interno Bruto Regional (PIBR) de Ciudad Ho Chi Minh en 2020 y registró un crecimiento impresionante de alrededor del 5,7% en 2025.
Al entrar en 2026, esta tendencia continúa mostrando señales significativas. Actualmente, esta "megaciudad" es la localidad con el mayor ecosistema de la industria cultural del país, que reúne aproximadamente a 97 mil trabajadores profesionales y más de 17 mil 670 empresas, tanto grandes como pequeñas, que operan activamente en campos clave.
La rama cultural municipal ha determinado centrarse en movilizar recursos sociales, promover fuertemente el desarrollo de ocho sectores existentes con ventajas, incluidos publicidad, moda, exposiciones, cine, turismo cultural, artes escénicas, fotografía y bellas artes.
Se prevé que los ingresos totales de estos sectores contribuirán con aproximadamente cinco mil 692 millones de dólares al crecimiento socioeconómico local, con el objetivo de que la industria cultural represente entre el 7% y el 8% del PIBR para 2030.
La experiencia internacional demuestra que más del 70% de los ingresos de la economía nocturna provienen de servicios culturales, de entretenimiento, artísticos y gastronómicos. Ciudad Ho Chi Minh posee un enorme potencial para desarrollar este modelo de economía.
Nguyen Thi Thanh Thuy, subdirectora del Departamento de Cultura y Deportes de Cuidad Ho Chi Minh, informó que en la etapa 2026-2030, la urbe se centrará en desarrollar todas las industrias culturales municipales de forma diversa, sincronizada, moderna y sostenible.
También priorizará invertir los recursos adecuados, fomentar la participación social y crear productos y servicios culturales distintivos que contribuyan de manera positiva y eficaz al desarrollo socioeconómico, comunicó.
Se prevé que la combinación de los recursos culturales existentes y la oferta de servicios nocturnos transforme el panorama turístico y la economía de servicios de la metrópolis, alargando la duración de las estancias de los visitantes e incrementando su gasto.
*Mejora del entorno institucional
Para hacer realidad la aspiración de convertir a Ciudad Ho Chi Minh en el centro de industria cultural del Sudeste Asiático y de dar forma a una economía nocturna sostenible, los expertos económicos comentaron que la solución más crucial y urgente reside en el mejoramiento de las instituciones y la creación de herramientas financieras innovadoras.
Actualmente, además de los fondos de inversión pública, la rama de cultura y deportes de Ciudad Ho Chi Minh está realizando esfuerzos para acelerar los principales proyectos de infraestructura.
Durante el período 2021-2025, han implementado 67 proyectos con una inversión total de aproximadamente 137 millones de dólares, centrándose en obras clave como el Circo y el Salón de Espectáculos Multiusos Phu Tho, el Centro Cultural Juvenil y el Palacio Infantil, entre otros.
De cara al periodo a mediano plazo de 2026-2030, el sector sigue proponiendo la puesta en marcha de 22 grandes proyectos de infraestructura destinados a completar la red de modernas instalaciones culturales y deportivas, que sirvan de base para actividades creativas que funcionen día y noche.
Sin embargo, los recursos del presupuesto estatal solo sirven como capital inicial. La clave está en activar la enorme cantidad de capital socializado proveniente de corporaciones económicas y fondos de inversión privados.
Truong Minh Huy Vu, jefe del Instituto de Investigación para el Desarrollo de Ciudad Ho Chi Minh y presidente de la Agencia Ejecutiva del Centro Financiero Internacional de Vietnam en Ciudad Ho Chi Minh, declaró que resulta necesario considerar los fondos de inversión cultural como una forma de capital de riesgo, como invertir en una película, donde el éxito o el fracaso a veces dependen de factores externos.
Actualmente, el marco jurídico del Centro Financiero Internacional ya incluye un mecanismo para este fondo, lo cual es muy favorable para su implementación, explicó.
La integración de los mecanismos del Centro Financiero Internacional de Vietnam en Ciudad Ho Chi Minh para la formación de fondos de capital riesgo cultural, junto con incentivos fiscales específicos, tarifas de arrendamiento de terrenos y trámites administrativos de ventanilla única constituirá una poderosa herramienta para desbloquear la creatividad de la comunidad empresarial, puntualizó.
Además de soluciones financieras, Ciudad Ho Chi Minh necesita urgentemente promulgar un marco legal independiente para la economía nocturna, el cual debe definir claramente las zonas de funcionamiento, los horarios comerciales permitidos, las normas de seguridad y orden, la inocuidad e higiene alimentaria, la gestión de residuos y el control del ruido.
Al mismo tiempo, debe establecer un organismo especializado para gestionar la economía nocturna con el fin de coordinar eficazmente entre los sectores cultural, turístico, de transporte, industrial y comercial, y la policía local, evitando la actual situación de gestión fragmentada.
El desarrollo de las industrias culturales en conjunto con la economía nocturna es una estrategia integral destinada a despertar el potencial creativo ilimitado de una megaciudad, transformando los valores espirituales y culturales en motores económicos materiales directos, ayudando a Ciudad Ho Chi Minh a avanzar con confianza, afirmando así su posición como un centro económico creativo dinámico tanto en Vietnam como en la región.