La parte ceremonial del acto recreó el ritual cortesano de ofrenda de incienso en forma de escenificación. Los asistentes participaron en el rito de sacrificio en la Puerta Sur (Doan Mon), realizado conforme al protocolo tradicional, para rendir homenaje a los antepasados y a quienes han contribuido a la fundación y defensa del país.
Tras la solemne ceremonia, el ambiente se tornó vibrante con actividades como el toque ceremonial de tambores, las danzas de dragones en el patio del Palacio Kinh Thien y la danza de banderas de los cinco elementos.
La ceremonia inaugural recreó de manera vívida la atmósfera sagrada imperante en la antigua capital cuando llegaba la primavera. Más allá de ser una actividad festiva de inicio de año, este rito también marca el comienzo de un nuevo ciclo del cielo y de la vida humana, reflejando el principio moral de “Al beber agua, se recuerda el manantial”, exaltando la tradición histórica y despertando el orgullo nacional y la confianza en el futuro.
Según Nguyen Thanh Quang, director del Centro de Conservación del Patrimonio Thang Long-Hanói, esta celebración no solo reafirma el papel y la responsabilidad de la capital en la preservación y promoción de los valores culturales representativos, sino que también proporciona un impulso espiritual para cumplir con eficacia las tareas de desarrollo socioeconómico desde los primeros días y meses del nuevo año.
El funcionario apuntó que la conservación y transmisión de los valores patrimoniales a través de estas actividades enriquecen la imagen de Hanói y crean un atractivo especial para el turismo cultural a inicios de año.