Vladimir Murashkin, director del Centro, subrayó que el evento no solo constituye una ocasión para destacar los valores culturales e históricos y los logros de Rusia, sino también una oportunidad para conectar a las nuevas generaciones de distintos países mediante el intercambio, el aprendizaje y las experiencias compartidas.
Al expresar su confianza en la creatividad y las aspiraciones de las nuevas generaciones, Murashkin afirmó que los jóvenes son los verdaderos constructores del futuro y que todas sus ideas y sueños contribuirán al desarrollo de la comunidad. Confió en que cada joven dejará su huella en el camino de conectar amistades y de trabajar juntos por un futuro común.
El programa incluyó una presentación sobre el Centro Internacional Infantil ARTEK, adscrito al Ministerio de Educación de Rusia y considerado uno de los centros de educación e intercambio juvenil más prestigiosos del mundo.
Raisa Panchenko, responsable de la gestión del Programa Internacional de Campamentos Infantiles ARTEK, señaló que, tras cien años de formación y desarrollo, la entidad es reconocida como un entorno educativo integral para niños y jóvenes.
Se trata de un espacio donde menores procedentes de numerosos países tienen la oportunidad de encontrarse, aprender, conocer otras culturas y forjar amistades sin importar las fronteras geográficas. Hasta la fecha, el centro ha acogido a cerca de dos millones de niños y adolescentes de 123 países y territorios, con una participación anual aproximada de 55 mil menores, informó.
Según Raisa, ARTEK aspira a fomentar la creatividad, las capacidades de liderazgo y el sentido de ciudadanía global entre las nuevas generaciones. Para los estudiantes vietnamitas representa no solo una oportunidad para acceder a un entorno educativo internacional e intercambiar experiencias con jóvenes de todo el mundo, sino también una contribución al fortalecimiento del entendimiento mutuo y la amistad tradicional entre los pueblos de Vietnam y Rusia.