Defensora incansable de la causa vietnamita, el legado de Melba Hernández Rodríguez del Rey, heroína del Moncada, perdura en la profunda hermandad que forjó con Vietnam. Su denuncia contra la intervención bélica de Estados Unidos y su militancia activa en favor del pueblo vietnamita cimentaron la amistad y la cooperación bilateral entre ambas naciones.
‘Símbolo de la solidaridad’ es un capítulo extraído del libro ‘Melba, la mujer de todos los tiempos’, de las autoras Margarita Ilisástigui Avilés y Gladys Rosa Álvarez Porro, publicado por la Editorial Verde Olivo. La obra cuenta con un prólogo del General Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana.
Durante la ceremonia, el embajador de Cuba en Vietnam, Rogelio Polanco Fuentes, explicó que esta iniciativa editorial busca rendir homenaje a una figura emblemática de la historia de Cuba, que dedicó toda su vida a la causa revolucionaria y permaneció siempre comprometida con las luchas justas en el mundo, especialmente con la del pueblo vietnamita.
Destacó que la obra, bilingüe en español y vietnamita, es un verdadero puente cultural. Su lectura ofrece una oportunidad única para descubrir de cerca la profunda amistad y el espíritu solidario que guiaron las acciones de Melba Hernández en su relación con el pueblo vietnamita.
El diplomático recordó que, durante su prolífica carrera revolucionaria, la insigne revolucionaria fue designada por Fidel Castro como la primera presidenta del Comité Cubano de Solidaridad con Vietnam del Sur, fundado en 1963, antecedente directo de la actual Asociación de Amistad Cuba-Vietnam. Asimismo, resaltó el papel que desempeñó la heroína al frente de la misión diplomática como embajadora de Cuba en la nación asiática entre 1977 y 1980.
El jefe de la misión diplomática evocó las palabras de la heroína revolucionaria, quien en una ocasión expresó: "Quizás fui una vietnamita que nació en Cuba". Según afirmó, esta declaración refleja la profundidad de la hermandad que la unió a Vietnam. Añadió que este sentimiento trascendió todas las distancias geográficas hasta convertirse en un símbolo de la solidaridad entre dos pueblos que han permanecido codo con codo en la lucha y que han compartido nobles aspiraciones.