Hasta el 12 de agosto, el sistema de autobuses de la ciudad había transportado cerca de 12 millones de pasajeros, un aumento de alrededor del 44 por ciento interanual. Solo el 12 de agosto se registraron 306.000 pasajeros que utilizaron gratuitamente los autobuses, un incremento de aproximadamente el 55 por ciento, pese a que los estudiantes aún no habían regresado oficialmente a las escuelas. Estos resultados muestran que la política de gratuidad está creando un incentivo adicional para que los ciudadanos opten por el autobús.
Además de la gratuidad general de los autobuses, desde el 4 de agosto Ciudad Ho Chi Minh comenzó a emitir tarjetas gratuitas de transporte público, que permiten utilizar autobuses y metro, para las personas mayores de 60 años, los niños menores de seis años, las personas con discapacidad y las personas con méritos revolucionarios.
El Centro de Gestión del Transporte Público de Ciudad Ho Chi Minh considera que la gratuidad solo constituye un incentivo inicial, mientras que la calidad del servicio es el factor decisivo para retener a los pasajeros a largo plazo. Por ello, además de reconocer y elogiar a los conductores y asistentes que prestan un buen servicio, el Centro ha intensificado la supervisión y el tratamiento de las infracciones.
Hasta la fecha, se han registrado 259 casos de denuncias o posibles infracciones, de los cuales 107 corresponden a autobuses que no se detuvieron para recoger o dejar pasajeros en las paradas, equivalentes a alrededor del 41 por ciento. También se detectaron infracciones relacionadas con la actitud del personal, la recogida o bajada de pasajeros fuera de las normas, el incumplimiento de las rutas y el uso del teléfono durante la conducción.
Para prepararse para el período de mayor demanda cuando los estudiantes regresen a las escuelas, el Centro está aplicando de manera coordinada diversas medidas destinadas a mejorar la calidad del servicio y garantizar la seguridad vial. Al menos 30 funcionarios son asignados cada día para desplazarse directamente en las rutas de autobús, supervisar la calidad del servicio y prestar apoyo oportuno a los ciudadanos.
En el próximo período, el Centro continuará reforzando las inspecciones directas y sorpresivas, y exigirá a las empresas de transporte capacitar periódicamente a conductores y personal de servicio en materia de seguridad, comunicación y cultura de atención.
Asimismo, completará un código de conducta de aplicación uniforme en toda la red. Los colectivos y personas que presten un buen servicio serán reconocidos y premiados, mientras que las infracciones serán corregidas y sancionadas oportunamente, contribuyendo a modernizar gradualmente el sistema de transporte público multimodal de Ciudad Ho Chi Minh.