La Resolución No. 57-NQ/TW, sobre el avance en el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital nacional, y la Resolución No. 68-NQ/TW, sobre el desarrollo de la economía privada, definen la ciencia y la tecnología como un motor clave, al sector privado como uno de los motores más importantes de la economía y a las empresas como la fuerza directamente encargada de incorporar la tecnología a la producción y los negocios.
En la empresa láctea Con bo vang Ba Vi, la aplicación de tecnología ha permitido pasar de la producción artesanal a un procesamiento moderno.
Según el director Dao Cong Truong, actualmente, su empresa trabaja en asociación con 45 familias, cuenta con cerca de 300 vacas lecheras, adquiere alrededor de 5,3 toneladas de leche fresca al día y utiliza tecnología de liofilización a -40 grados Celsius para preservar los nutrientes.
De los nueve productos de Hanói reconocidos con la certificación nacional OCOP de cinco estrellas, cinco pertenecen a esta empresa; además, cuenta con 15 productos que han obtenido la certificación OCOP de cuatro estrellas a nivel municipal, detalló.
Según el doctor To Hoai Nam, vicepresidente permanente y secretario general de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de Vietnam (VINASME), las pymes representan alrededor del 98 por ciento del total de empresas del país; el sector privado aporta aproximadamente el 51 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y genera empleo para más de 40 millones de trabajadores.
Sin embargo, este sector enfrenta numerosas dificultades relacionadas con el capital, la tecnología, los recursos humanos digitales y la capacidad de innovación.
Entre el 60-70 por ciento de las pymes tienen dificultades para acceder al crédito, mientras que los costos de inversión en software de gestión, datos digitales, seguridad, automatización, comercio electrónico, trazabilidad e inteligencia artificial siguen siendo elevados en relación con su capacidad financiera.
Por ello, es necesario crear un ecosistema financiero para la innovación tecnológica y la transformación digital, combinando recursos del Estado, bancos, fondos de inversión y empresas tecnológicas; establecer fondos de apoyo a la transformación digital de las pymes a nivel nacional y regional, así como desarrollar plataformas de uso compartido y centros de apoyo a la transformación digital.
El doctor Nguyen Duy Tuan, de la Universidad Nacional de Economía, considera que las políticas de apoyo deben ser prácticas y ayudar a las empresas a comenzar con soluciones básicas, como la contabilidad digital, la gestión de inventarios, la facturación electrónica, el comercio electrónico, el marketing digital, la ciberseguridad y la gestión de datos.
Consideró que el Estado puede prestar apoyo mediante bonos para la transformación digital, plataformas de uso compartido, asesoramiento para la estandarización y capacitación de los propietarios de empresas.
Los objetivos de desarrollo basados en la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital serán difíciles de alcanzar si las pymes y los millones de hogares dedicados a actividades empresariales quedan al margen de este proceso.
Por ello, explicó, es necesario construir un ecosistema de vínculos entre empresas manufactureras, de servicios y tecnológicas, empresas auxiliares, startups y hogares empresariales que se incorporen al sector formal, para vincular más estrechamente la ciencia, la tecnología y la transformación digital con la producción y las actividades empresariales.