Este sitio, al estar situado en la zona central del Complejo Paisajístico de Trang An, Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en 2014, se encuentra bajo estricta gestión y conservación de las autoridades locales.
El jardín se extiende sobre unas 18 hectáreas en torno al lago Tien, una reserva natural que desde tiempos antiguos provee recursos pesqueros y tiene un valor espiritual para los habitantes locales. Su ubicación, rodeada de montañas de piedra caliza, ofrece un refugio seguro que ha permitido a miles de aves asentarse y reproducirse durante más de dos décadas.
Muchas de esas especies, raras y valiosas, enriquecen la biodiversidad del Complejo Paisajístico de Trang An, mientras en Thung Nham las aves se muestran cercanas al ser humano y permiten ser observadas sin perturbación, albergando en la temporada de reproducción (agosto-abril lunar) decenas de miles de ejemplares, como garzas y cigüeñas en acantilados, garcillas en bambúes y martinetes en juncos.
Para los visitantes, la experiencia no se limita a la contemplación de bandadas surcando el cielo al atardecer; también es la oportunidad de disfrutar de un entorno aún virgen, silencioso y puro.
Guías locales como Dinh Quan Phuong, remero en el ecoparque, no solo explican las particularidades del ecosistema, sino que también recuerdan a los turistas respetar las normas: no hacer ruido, no dejar basura, no acercarse a las zonas de anidación y evitar el uso de drones.
Actualmente, Thung Nham acoge 46 especies de aves, con unas cinco mil nidadas, incluidas dos registradas en el Libro Rojo de Vietnam: la grulla sarus y el cálao de casco (conocido como Fenix terrestre), símbolo de nobleza y la buena fortuna. La gestión del parque prohíbe estrictamente la caza furtiva, la invasión de zonas restringidas y cualquier actividad que pueda dañar el hábitat natural.
Se han establecido patrullas permanentes en el jardín y la reserva forestal, que controlan el cumplimiento de las normas, suministran alimento en temporada baja, plantan árboles para favorecer la anidación y vigilan signos de amenazas ambientales. Además, se realizan campañas de sensibilización comunitaria para desalentar la caza y proteger las aves incluso cuando salen a buscar alimento en áreas vecinas.
Pham Lan Huong, responsable de turismo en el ecoparque, destacó que los recorridos se diseñan bajo criterios de seguridad y sostenibilidad, integrando educación ambiental y concienciación pública. Así, los visitantes no solo disfrutan de la belleza natural, sino que también reciben un mensaje de convivencia armónica con la naturaleza.
En el futuro, las autoridades de Thung Nham planean reforzar la cooperación con organismos estatales y expertos ambientales para estudiar los hábitos de vida y reproducción de las aves, con el fin de ajustar las estrategias de protección hacia modelos más sostenibles y eficaces. El objetivo es garantizar la preservación de la biodiversidad y de un hábitat natural seguro, en contribución a consolidar a Thung Nham como un ejemplo de desarrollo turístico vinculado a la conservación.