Ante el riesgo de introducción de esta enfermedad, la cartera sanitaria ordenó a las localidades reforzar la vigilancia y aplicar medidas de prevención y control desde los pasos fronterizos, los establecimientos de salud y la comunidad, además de preparar planes de respuesta ante posibles escenarios.
El Ministerio de Salud señaló que mantiene un estrecho seguimiento de la evolución de la epidemia y se coordina con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y con otros países para orientar oportunamente la implementación de medidas de prevención y control adecuadas y eficaces.
De acuerdo con el sistema de vigilancia de enfermedades infecciosas, entre el 27 de diciembre de 2025 y el 26 de enero de 2026, la India notificó cinco casos sospechosos de infección por el virus Nipah, incluidos dos confirmados mediante pruebas de laboratorio, en un hospital del estado de Bengala Occidental.
Para prevenir la enfermedad, el Ministerio recomendó a la población evitar los viajes a zonas afectadas salvo que sean estrictamente necesarios; vigilar el estado de salud durante 14 días tras regresar de áreas con brotes y acudir de inmediato a centros médicos ante la aparición de síntomas sospechosos, limitando el contacto con otras personas y proporcionando información epidemiológica completa.
Asimismo, aconsejó garantizar la seguridad alimentaria mediante la práctica de “comer bien cocido y beber agua hervida”, lavar y pelar las frutas antes de consumirlas, no ingerir alimentos que presenten señales de haber sido mordidos por murciélagos o aves, y evitar el consumo de savia cruda o sin procesar.
Además, recomendó limitar el contacto con animales de alto riesgo, lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón o desinfectante, y utilizar adecuadamente equipos de protección personal al atender o tratar a personas sospechosas o infectadas.
El virus Nipah fue detectado por primera vez en 1999 en Malasia. En 2001, la enfermedad causada por este virus se registró por primera vez en humanos en Bangladesh y posteriormente en la India.
Según la OMS, la enfermedad se ha presentado de manera esporádica y a pequeña escala en algunos países, sin llegar a provocar grandes brotes. La tasa de letalidad entre los casos hospitalizados oscila entre el 40 por ciento y el 75 por ciento.
Actualmente, no existen vacunas ni tratamientos específicos para la enfermedad, ni en humanos ni en animales.
La enfermedad por el virus Nipah pertenece al grupo A de enfermedades infecciosas. El virus se transmite principalmente de animales a humanos, especialmente a través de murciélagos frugívoros; también puede propagarse mediante alimentos u objetos contaminados, así como de persona a persona a través del contacto directo con secreciones y excreciones de los pacientes.
El período de incubación varía entre cuatro y 14 días. Las personas infectadas pueden presentar síntomas como dolor de cabeza, dolores musculares, vómitos y dolor de garganta, que posteriormente pueden evolucionar hacia mareos, somnolencia, alteraciones de la conciencia y signos de encefalitis aguda.