Según los especialistas, el máximo dirigente identificó con claridad las "cuatro deficiencias" que deben corregirse con urgencia y planteó "tres grandes transformaciones" destinadas a fortalecer el papel de la cultura como uno de los pilares del desarrollo nacional.
La fotógrafa Tran Thi Thu Dong, vicepresidenta de la Alianza de Asociaciones de Literatura y Artes de Vietnam y presidenta de la Asociación de Artistas Fotográficos de Vietnam, calificó el discurso de To Lam como franco, científico y estrechamente vinculado con la realidad.
A su juicio, el dirigente reconoció que, pese a los avances logrados durante los primeros seis meses de aplicación de la Resolución 80-NQ/TW del Buró Político sobre el desarrollo de la cultura vietnamita, persisten importantes brechas entre las directrices y los resultados concretos, así como entre los programas y su impacto efectivo.
En ese sentido, señaló que las deficiencias mencionadas por To Lam apuntan directamente a los principales cuellos de botella del sector, entre ellos la escasa presencia de los valores culturales vietnamitas en el entorno digital, el lento proceso de digitalización del patrimonio, la limitada capacidad para desarrollar productos culturales y la falta de sincronización entre las instituciones y el ecosistema de las industrias culturales.
Frente a estos desafíos, las "tres grandes transformaciones" propuestas consisten en pasar de considerar la cultura como un simple sector a reconocerla como una base espiritual, un pilar y un nuevo motor del crecimiento; ampliar su desarrollo tanto en el espacio físico como en el digital; y evolucionar de un enfoque centrado exclusivamente en la preservación hacia otro que combine la conservación con la creación.
Para Thu Dong, el eje central de estas transformaciones radica en sustituir una mentalidad de gestión por otra orientada a la construcción y al desarrollo.
La funcionaria agregó que To Lam también llamó la atención sobre el hecho de que una parte de la población, especialmente los jóvenes, conoce y asimila con mayor facilidad la cultura extranjera que los propios valores nacionales. Advirtió que, si la cultura vietnamita no logra una presencia atractiva en el entorno digital, el país podría perder progresivamente la capacidad de orientar los valores culturales en su propio espacio.
En su opinión, el discurso reviste especial importancia porque no solo establece una orientación estratégica, sino que también define acciones concretas para llevarla a la práctica.
Por su parte, el doctor Dang Vu Canh Linh, subdirector del Instituto de Formación de Cuadros e Investigación Científica del Comité Central del Frente de la Patria de Vietnam, consideró que la identificación de las "cuatro deficiencias" y la exigencia de impulsar las "tres grandes transformaciones" constituyen una directriz clave para construir un pensamiento estratégico y orientado al desarrollo cultural en la etapa actual.
El especialista afirmó que el discurso identifica con claridad los obstáculos que impiden convertir la cultura en un recurso endógeno, una fuente de poder blando y un motor de la competitividad nacional. Para alcanzar ese objetivo, subrayó la necesidad de seguir perfeccionando las instituciones, las políticas y el ecosistema de desarrollo cultural.
Asimismo, destacó que la intervención de To Lam permite traducir la Resolución 80-NQ/TW, hasta ahora concebida como un conjunto de orientaciones estratégicas, en un programa de acción con objetivos definidos, responsabilidades claras, resultados medibles, plazos de ejecución y criterios de evaluación.
Artistas e investigadores coincidieron en expresar su confianza en que, si estas orientaciones se implementan de manera decidida y coordinada, la cultura vietnamita experimentará una profunda transformación y consolidará su papel como base espiritual y motor del desarrollo sostenible del país en la nueva era.