Actrices como Zhao Lusi y Esther Yu (Yu Shuxin), conocidas por su estilo inspirado en las tendencias de Taobao, han contribuido a este fenómeno. Zhao Lusi vistió recientemente un diseño del vietnamita Phan Huy durante una transmisión en vivo en Shanghai, mientras que Esther Yu eligió una creación de Cuong Dam para asistir al Festival de Cine de Cannes 2026, una aparición que generó una amplia repercusión tanto en Vietnam como en China. La presencia cada vez más frecuente de diseños vietnamitas en grandes eventos y programas de entretenimiento refleja el creciente reconocimiento internacional de esta industria.
El diseñador Tran Hung, cuyas creaciones han sido lucidas por artistas chinos como Song Yaxuan, Vanness Wu, Zhang Linghe, Cheng Yi y Huang Zihongfan, explicó que la selección del vestuario suele estar en manos de los estilistas principales o de los equipos de imagen de las celebridades. Gracias al reconocimiento obtenido en la Semana de la Moda de Londres y a la difusión en las redes sociales, su marca ha logrado establecer vínculos con numerosas figuras del espectáculo chino.
Según Tran Hung, muchos artistas masculinos chinos valoran el equilibrio entre una sastrería refinada, la artesanía de los materiales y una estética romántica, elegante y sobria, en sintonía con la tendencia del llamado "quiet luxury".
El diseñador añadió que la enorme influencia de las celebridades chinas hace que una sola aparición pública con una prenda pueda multiplicar la visibilidad de una marca en el mercado asiático, especialmente a través de plataformas como Weibo, Xiaohongshu y Douyin.
Otra firma vietnamita que ha fortalecido su presencia en China es Badbiss. Sus diseños fueron utilizados en las ediciones de 2025 y 2026 del popular programa televisivo Sisters Who Make Waves por artistas como Liu Shishi, Michelle Chen, Zhang Yuxi, Esther Yu, Cheng Xiao, Qi Wei y Wu Xuanyi, entre otras.
La fundadora de Badbiss, Huynh Thanh Tho, señaló que las artistas chinas prefieren prendas femeninas con fuerte presencia escénica, estructuras bien definidas y abundantes detalles artesanales, al tiempo que valoran especialmente los diseños con identidad propia. Con el objetivo de atender este mercado, la firma abrió un estudio en Hangzhou, lo que facilita las pruebas de vestuario y fortalece la colaboración con estilistas y socios locales.
Thanh Tho destacó que un número creciente de consumidores chinos ya identifica el origen vietnamita de estas creaciones, un reconocimiento que no solo beneficia a las marcas, sino que también contribuye a posicionar la moda vietnamita en el escenario internacional.
En esa misma línea, la firma vietnamita Lsoul avanza en la apertura de una tienda en la ciudad de Hangzhou, tras participar en dos ediciones de la Semana de la Moda de Shanghai.