En declaraciones a corresponsales de la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) en China, representantes empresariales señalaron que la mecanización no solo permite reducir la dependencia de la mano de obra, sino también mejorar la eficiencia productiva, acortar los tiempos de siembra y cosecha, disminuir las pérdidas poscosecha y elevar la calidad de los productos agrícolas.
Para países productores de arroz como Vietnam, subrayaron, acelerar este proceso constituye una tendencia inevitable para reforzar la competitividad del sector.
Wei Xiaoli, representante de la Empresa de Maquinaria Shandong Jindafeng Ltd., afirmó que Vietnam figura entre los mercados más prometedores del Sudeste Asiático para la maquinaria agrícola, debido a su amplia superficie cultivada, la creciente demanda de mecanización y unas condiciones agrícolas similares a las de otros países de la región.
En particular, la maquinaria de pequeño y mediano tamaño, adaptada a parcelas de dimensiones reducidas, suelos blandos y condiciones climáticas cálidas y húmedas, se considera especialmente adecuada para responder a las necesidades reales del mercado vietnamita.
Las empresas chinas indicaron que la cooperación bilateral en mecanización agrícola está dejando atrás el simple comercio de equipos para avanzar hacia asociaciones más integrales, que incluyen la transferencia de tecnología, la capacitación técnica, los sistemas de mantenimiento, el suministro de repuestos y las redes de servicio posventa. Estos elementos son considerados fundamentales para optimizar el rendimiento de los equipos y prolongar su vida útil.
La implementación de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), junto con las consolidadas cadenas de suministro de maquinaria agrícola de China, también está generando condiciones favorables para ampliar la cooperación con los países de la Asean, incluido Vietnam.
Más allá de la exportación de maquinaria, varias empresas chinas exploran oportunidades de colaboración con socios vietnamitas en el ensamblaje de productos, el desarrollo de redes de distribución y la creación de centros de servicio técnico, a medida que el mercado alcanza una escala suficiente.
Los representantes empresariales chinos destacaron que Vietnam avanza hacia una agricultura moderna mediante una mayor aplicación de la ciencia y la tecnología y la transición hacia modelos de producción a mayor escala, lo que impulsa la demanda de equipos mecanizados para las distintas etapas del proceso productivo, desde la preparación de la tierra y la siembra hasta el cultivo y la cosecha.
A su juicio, estas condiciones constituyen una base importante para que ambos países amplíen la cooperación en mecanización agrícola, contribuyendo a elevar la productividad laboral, reducir los costos de producción y promover un desarrollo agrícola más sostenible.
De cara al futuro próximo, se prevé que la cooperación entre Vietnam y China en maquinaria agrícola trascienda el intercambio comercial de equipos y evolucione hacia asociaciones a largo plazo en tecnología, servicios técnicos y formación de recursos humanos. Esta colaboración permitirá responder mejor a las necesidades de modernización de la agricultura vietnamita y, al mismo tiempo, imprimir un nuevo impulso a la cooperación económica bilateral en el sector agrícola.