El evento contó con la presencia del embajador de Hanói en Bratislava, Pham Truong Giang, así como representantes de la comunidad vietnamita en Eslovaquia, Austria y Hungría.
En su discurso inaugural, Truong Giang subrayó el papel de los artistas como “embajadores culturales”, capaces de tender puentes de amistad entre ambos pueblos mediante el lenguaje universal de la música y de fortalecer las relaciones bilaterales a través de valores espirituales duraderos.
En la acogedora sala del Palacio Zichy, los alumnos de la Escuela de Arte Jozef Kresánek narraron a través de la música cuentos tradicionales vietnamitas mediante obras de la compositora y pianista Hoang Thi Kieu Anh.
En las obras se percibían ecos del folclore vietnamita, ritmos que evocaban tambores festivos y melodías impregnadas del espíritu del ca tru, arte reconocido por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esa fusión creó un universo sonoro íntimo para los vietnamitas y, al mismo tiempo, novedoso para el público europeo.
En la ocasión, la reconocida soprano de origen japonés afincada en Eslovaquia, Nao Higano, interpretó 12 obras en vietnamita, acompañada al piano por la propia compositora, Hoang Thi Kieu Anh.
Nacida en 1966 en la provincia de Thanh Hoa, en el seno de una familia con una arraigada tradición musical, Hoang Thi Kieu Anh se graduó en piano en la Universidad de Artes Musicales de Bratislava (VŠMU) en 1995.
Tras varios años de docencia en el Conservatorio de Bratislava, continuó su trayectoria creativa junto al compositor Víťazoslav Kubička. Hasta la fecha, ha compuesto más de 300 obras instrumentales y canciones.
Sus creaciones no solo se interpretan en el ámbito académico, sino que también han llegado a escenarios profesionales, consolidándose como un puente duradero entre dos tradiciones musicales.
Un hito destacado en la carrera de la artista fue la incorporación por primera vez del idioma vietnamita a un escenario operístico internacional, concretamente en el Festival Forfest en la República Checa en 2017.