Discurso inaugural del premier vietnamita en el Foro del Futuro de la Asean 2026

 El primer ministro de Vietnam, Le Minh Hung, pronunció el discurso inaugural del tercer Foro del Futuro de la Asean (AFF) 2026, en el que afirmó que la agrupación regional atraviesa una etapa decisiva de su desarrollo, en un contexto marcado por profundas transformaciones en las reglas que rigen la economía, la tecnología y el equilibrio del poder a escala mundial.

El primer ministro de Vietnam, Le Minh Hung, interviene en la sesión inaugural del AFF 2026. (Foto: VNA)
El primer ministro de Vietnam, Le Minh Hung, interviene en la sesión inaugural del AFF 2026. (Foto: VNA)

A continuación, el periódico Nhan Dan (Pueblo) presenta la traducción íntegra de su intervención:

ASEAN HACIA EL FUTURO: DE LA ADAPTACIÓN A LA CONSTRUCCIÓN

Líderes de los Estados miembros de la Asean,
Distinguidos invitados,
Damas y señores,

Es un gran honor para mí dirigirme al tercer Foro del Futuro de la Asean (AFF) en Hanói. En nombre del Gobierno de Vietnam, les doy la más cordial bienvenida y expreso mi sincero agradecimiento a todos los distinguidos participantes. Su presencia es una clara muestra de la amistad, la confianza y la solidaridad que nos unen en la búsqueda de una región pacífica, estable y próspera de manera sostenible. Permítanme transmitir mis más cordiales saludos a los primeros ministros de Laos, Sonexay Siphandone; de Camboya, Hun Manet; de Tailandia, Anutin Charnvirakul; de Timor Oriental, Xanana Gusmão; y al secretario general de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), Kao Kim Hourn.

Distinguidos invitados:

El AFF 2026 reviste una importancia especial. Su tema no solo refleja los valores fundamentales que definen a la Asean, sino que también precisa la dirección que la Asociación debe tomar en los próximos años. Permítanme comenzar con una pregunta recurrente sobre el futuro. En un mundo que experimenta profundos cambios, la pregunta que se nos plantea no es solo cómo puede adaptarse la Asean, sino cómo puede forjar su propio futuro en el siglo XXI.

Al repasar sus 59 años de desarrollo, el mayor logro de la Asean no ha sido su población de casi 700 millones de personas, ni su posición como uno de los motores económicos más dinámicos del mundo. Su mayor logro reside en su capacidad para trascender las diferencias, generar confianza, ampliar la cooperación y, de este modo, forjar una comunidad de solidaridad y resiliencia, que celebra la unidad en la diversidad.

Si el recorrido de casi seis décadas se centró en forjar la identidad de la Asean, las próximas décadas deben centrarse en dar forma a su futuro en un mundo donde se están redefiniendo los fundamentos de la fortaleza económica, el liderazgo tecnológico y la influencia global. La tecnología está transformando los criterios de competitividad; la inteligencia artificial está revolucionando la productividad; los datos se han convertido en una nueva fuente de poder; y la transición verde está reconfigurando los modelos de desarrollo.

En un momento tan crucial, la ventaja no pertenecerá únicamente a quienes poseen vastos recursos, sino que también a aquellos países y regiones con la capacidad de contribuir a dar forma a las normas y estándares emergentes de nuestro tiempo. Vietnam confía que la Asean puede y debe ser un actor clave en esta transformación, no solo adaptándose a las tendencias globales, sino contribuyendo a moldearlas.

Para lograr esta aspiración, la Asean debe seguir fortaleciéndose sobre la base de los valores que han sustentado su éxito: solidaridad, resiliencia y unidad en la diversidad. Paralelamente, debe adoptar un enfoque más innovador: consenso en sus valores, pero dinamismo en sus acciones; firmeza en sus principios, pero creatividad en sus estrategias; preservación de su identidad, pero aprovechamiento proactivo de las oportunidades que ofrece la nueva era.

El primer ministro Le Minh Hung (en el centro) posa para una foto grupal con los delegados en el AFF 2026. (Foto: VNA)
El primer ministro Le Minh Hung (en el centro) posa para una foto grupal con los delegados en el AFF 2026. (Foto: VNA)

Distinguidos invitados, señoras y señores:

Al emprender el camino hacia la Visión de la Comunidad de la Asean 2045, considero que la Asean debe aspirar a tres pilares estratégicos.

Primero, la Asean no solo debe participar en las tendencias globales, sino también contribuir a su configuración. Durante décadas, el Sudeste Asiático ha sido una de las regiones beneficiadas por la paz, la integración y el libre comercio. Sin embargo, en un mundo cada vez más fragmentado y competitivo, la agrupación debe desempeñar un papel más activo en la configuración de las normas, reglas y marcos emergentes para la cooperación, y en la resolución de las diferencias sobre la base del derecho internacional.

La Asean debe convertirse en un centro de diálogo, un punto focal para la cooperación y un pilar de confianza. De esta manera, el bloque puede realizar una contribución distintiva a la paz, la estabilidad y el desarrollo en la región y el mundo.

Segundo, la Asean no solo debe ser un centro de producción, sino también de innovación. Su fuerza laboral y su ubicación geográfica estratégica la han convertido en un eslabón indispensable en las cadenas de suministro globales. Sin embargo, en la era digital, el futuro pertenecerá no solo a las economías manufactureras, sino cada vez más a aquellas que innovan. La Asean no debe ser simplemente un lugar donde se consume tecnología, sino convertirse en un lugar donde se crea. No debe ser solo un corredor por donde transitan las cadenas de suministro, sino transformarse en un lugar donde se construyen cadenas de valor. Esto requiere inversiones más sólidas en ciencia y tecnología, innovación, economía digital y capital humano de alta calidad, con el objetivo de lograr un ecosistema tecnológico y digital que refleje nuestros propios valores y contribuya significativamente a la evolución de las normas y estándares globales.

Tercero, la Asean no debe ser solo una comunidad de Estados, sino una comunidad verdaderamente centrada en su gente. La medida definitiva de cualquier estrategia de desarrollo no son las estadísticas económicas, sino la calidad de vida de la que disfrutan los ciudadanos. La innovación que amplía la desigualdad no puede considerarse progreso. Del mismo modo, el crecimiento que carece de inclusión no puede ser sostenible.

El éxito de la Asean debe medirse no solo por el Producto Interno Bruto, sino también por las oportunidades que crea para los jóvenes, el empoderamiento que brinda a las mujeres, la protección que ofrece a los grupos vulnerables y el grado en que cada ciudadano siente un auténtico sentido de pertenencia a la Comunidad.

Distinguidos invitados, señoras y señores:

El mayor logro de la Asean en las últimas seis décadas ha sido demostrar que las diferencias no tienen por qué conducir a la división, que la unidad no excluye la diversidad y que la integración no implica la pérdida de la identidad. Su mayor contribución en las próximas décadas será realzar algo igualmente importante: que una Comunidad unida y resiliente es plenamente capaz de forjar activamente la paz, la cooperación y la prosperidad para la región y el mundo.

En este camino, Vietnam continuará acompañando a los demás Estados miembros de la Asean, impulsado por la determinación compartida de construir juntos el futuro, con todo nuestro corazón y nuestra mente, pues el futuro de Vietnam es inseparable del futuro de la Asean, así como lo es de la paz, la estabilidad y la prosperidad de nuestra región.

¡Gracias por su atención!

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