Así lo afirmó el primer ministro de Vietnam, Le Minh Hung, en la ceremonia de apertura del tercer Foro del Futuro de la Asean (AFF 2026), celebrada solemnemente en Hanói bajo el lema “Forjando juntos un futuro compartido: paz, prosperidad y un enfoque centrado en las personas”.
En su intervención, Minh Hung destacó que la Asean se encuentra en un punto de inflexión histórico, en el que las reglas fundamentales de la economía, la tecnología y el poder global están siendo redefinidas. Tras casi 60 años de formación y desarrollo, el mayor logro de la Asean no radica únicamente en su población de cerca de 700 millones de habitantes ni en su posición como uno de los centros de crecimiento más dinámicos del mundo, sino en su capacidad para superar diferencias, construir confianza, ampliar la cooperación y consolidarse como una comunidad unida, resiliente y diversa.
El jefe de Gobierno señaló que la próxima etapa será decisiva para dar forma al futuro de la Asean en un contexto de profundos cambios globales, donde la tecnología redefine la competitividad, la inteligencia artificial la productividad, los datos el poder y la transición verde los modelos de desarrollo. En este escenario, la Asean debe seguir promoviendo sus valores fundamentales de unidad, resiliencia y diversidad, al tiempo que adopta enfoques más flexibles e innovadores.
En el marco de la Visión de la Comunidad Asean 2045, propuso tres orientaciones estratégicas. En primer lugar, la Asean no solo debe participar, sino también contribuir a moldear las tendencias globales, reforzando su papel en la elaboración de normas, reglas y nuevas estructuras de cooperación, y consolidándose como centro de diálogo, eje de cooperación y punto de confianza para la región.
En segundo lugar, la Asean no debe ser únicamente un centro de producción, sino un centro de innovación. En la era digital, la ventaja competitiva no pertenece ya a las economías basadas solo en la producción, sino a aquellas basadas en la creatividad. Por ello, la Asean debe invertir en ciencia y tecnología, economía digital, innovación y capital humano de alta calidad, con el objetivo de construir un ecosistema tecnológico propio y contribuir a la definición de estándares globales.
En tercer lugar, la Asean no debe limitarse a ser una comunidad de Estados, sino convertirse en una comunidad centrada en las personas. El desarrollo no debe medirse solo por el crecimiento económico, sino por la mejora de la calidad de vida de la población. Una Asean exitosa debe reflejarse en las oportunidades para los jóvenes, el papel de las mujeres, la protección de los grupos vulnerables y el sentido de pertenencia de sus ciudadanos.
El primer ministro subrayó que el valor fundamental demostrado por la Asean durante casi 60 años es que las diferencias no conducen a la división, la unidad no elimina la diversidad y la integración no borra la identidad. La Asean debe seguir consolidándose como una comunidad unida y resiliente, contribuyendo activamente a la paz, la cooperación y el desarrollo regional y global.
Al reafirmar que el futuro de Vietnam está estrechamente ligado al de la Asean, Minh Hung aseguró que su país continuará acompañando a esta agrupación regional en la construcción de un futuro de paz, estabilidad y prosperidad.
El Foro del Futuro de la Asean, iniciativa impulsada por Vietnam, ha visto en sus dos ediciones anteriores numerosas ideas reflejadas en los documentos de las Cumbres del bloque, lo que demuestra su creciente relevancia en los procesos regionales.
La edición de 2026 reunió a más de 600 delegados, incluidos líderes de alto nivel, representantes de países de la Asean, socios internacionales, organizaciones, académicos y empresas. El evento contó con la participación de varios primeros ministros de países miembros y del secretario general del bloque, en un contexto en el que la organización está implementando su Visión 2045.