No obstante, para convertir su vasto potencial en una verdadera ventaja competitiva, la región necesita una estrategia de desarrollo coordinada, sostenible e innovadora.
Con su intrincada red de ríos y canales, huertos frutales, parques nacionales, floras y faunas preciosas y valores culturales únicos, la llamada tierra de los "Nueve Dragones" posee recursos abundantes para desarrollar diversos tipos de turismo: ecológico, cultural, de festivales, de relax y de conservación de la naturaleza.
Tras la reorganización administrativa, la región del Delta del Mekong comprende actualmente cinco localidades que incluyen la ciudad de Can Tho y las provincias de Vinh Long, Dong Thap, An Giang y Ca Mau. Esto abre la oportunidad de reestructurar el espacio turístico hacia una integración que combine montañas, bosques, llanuras, paisajes fluviales, mares e islas.
Según Duong Hoang Sum, director del Servicio de Cultura, Deportes y Turismo de la provincia de Vinh Long, el Delta del Mekong es un "tesoro de turismo verde" incalculable, capaz de posicionar su propia marca en el mapa internacional gracias a sus bulliciosos mercados flotantes, exuberantes manglares y templos ancestrales, así como a la hospitalidad de sus habitantes.
De acuerdo con la planificación del Gobierno, la región está orientada a convertirse en un polo de turismo ecológico y cultural único dentro de la Subregión del Gran Mekong, con tres centros dinámicos: Can Tho, An Giang y Ca Mau.
En este esquema, Can Tho desarrollará el turismo MICE (reuniones, incentivos, conferencias y exhibiciones) y el urbanismo fluvial; An Giang será el centro de espiritualidad, ecología y fronteras; y Ca Mau se centrará en el turismo costero, los manglares y las energías renovables. A partir de esto, se formarán múltiples rutas turísticas que conectarán el interior de la región, otras zonas del país e itinerarios internacionales con Camboya y Tailandia.
No obstante, según los expertos, el turismo regional aún presenta limitaciones, como una marca que no es lo suficientemente sólida, productos duplicados que carecen de diferenciación y un valor económico todavía bajo.
Nguyen Thi Hoa Mai, subdirectora de la Autoridad Nacional de Turismo de Vietnam, señaló que los visitantes que acuden actualmente al Delta del Mekong lo hacen principalmente para visitas de corta duración y no cuentan con muchas experiencias profundas, lo que resulta en una baja tasa de retorno.
Para lograr un avance significativo, la región necesita innovar sus productos hacia un enfoque verde y sostenible, pasando de ofertas aisladas a un ecosistema turístico característico que sitúe la experiencia del visitante en el centro, sugirió.
Al mismo tiempo, es necesario elevar la calidad de los servicios, mejorar la infraestructura de transporte de conexión regional, construir ejes viales continuos entre las localidades y establecer objetivos específicos para la atracción de turistas internacionales de cara al año 2030.
Nguyen Manh Than, presidente de la Asociación de Turismo de Hanói, también enfatiza el papel de la vinculación intrarregional, la promoción conjunta y la creación de productos que sean singulares, distintivos y específicos. Junto a esto, el factor humano —especialmente la hospitalidad y las habilidades de servicio— debe considerarse un elemento clave para fidelizar a los turistas y elevar el prestigio de la marca turística del Delta del Mekong en el mapa regional.