Cooperación para el desarrollo, sumar vitalidad a las relaciones Vietnam-Angola

Gracias al firme apoyo de los dirigentes de Vietnam y Angola y a su renovado deseo de mejorar su cooperación mutua, ambos países tienen la oportunidad de iniciar una nueva etapa de desarrollo que aporte beneficios tangibles a sus ciudadanos.

El embajador de Vietnam en Angola, Duong Chinh Chuc. (Foto: Embajada de Vietnam en Angola)
El embajador de Vietnam en Angola, Duong Chinh Chuc. (Foto: Embajada de Vietnam en Angola)

Así lo afirmó el embajador de Vietnam en Angola, Duong Chinh Chuc, en una entrevista concedida a la prensa sobre el estado actual y las perspectivas de los vínculos bilaterales, en vísperas de la 33ª Conferencia Diplomática de Vietnam, prevista del 1 al 7 de agosto.

Vietnam y Angola, ante nuevas oportunidades de desarrollo

El diplomático resaltó el carácter histórico de la relación entre Vietnam y Angola, nacida de la solidaridad entre ambos pueblos en sus gestas por la independencia. Tras décadas cimentadas en la confianza política, los vínculos bilaterales se enfrentan hoy a un nuevo escenario que exige adaptación y aprovechamiento de las actuales oportunidades de crecimiento.

Según el embajador, es el momento de transformar la sintonía política en logros concretos en materia de economía, ciencia, tecnología y formación de recursos humanos. Impulsar la colaboración en estas áreas se ajusta a la orientación de los dirigentes del Partido y del Estado vietnamitas, que consideran que la política exterior debe contribuir a desatar el potencial del país y movilizar recursos externos para el desarrollo nacional.

Señaló que ambas naciones avizoran prometedores horizontes. Vietnam avanza con determinación hacia el cumplimiento de sus objetivos para 2030 y 2045, impulsando el crecimiento mediante la ciencia y la tecnología, la innovación y la transformación digital. Por su parte, Angola ejecuta el Programa Nacional de Desarrollo 2023-2027, centrado en la diversificación de la economía, la reducción de la dependencia del petróleo y el impulso de la agricultura, la industria manufacturera, las infraestructuras, la energía y la economía digital. La coincidencia de estas prioridades ofrece una base muy favorable para ampliar la cooperación bilateral.

Al valorar el papel y la posición de Angola en África, Chinh Chuc enfatizó que el país está adquiriendo una relevancia cada vez mayor en el continente. Además de ser una de las principales economías de África austral, ocupa una posición importante en la Unión Africana, la Comunidad de Desarrollo de África Austral y la Comunidad Económica de los Estados de África Central, y participa en la Zona de Libre Comercio Continental Africana. Estas ventajas favorecen la cooperación económica y comercial, uno de los pilares de las relaciones bilaterales.

El embajador Duong Chinh Chuc se reúne con el ministro de Relaciones Exteriores de Angola, Téte António. (Foto: Embajada de Vietnam en Angola)
El embajador Duong Chinh Chuc se reúne con el ministro de Relaciones Exteriores de Angola, Téte António. (Foto: Embajada de Vietnam en Angola)

Además de los lazos económicos y comerciales, el embajador consideró que la agricultura y la silvicultura pueden convertirse en un sector con gran potencial de desarrollo. Angola dispone de decenas de millones de hectáreas de tierras cultivables, pero cada año importa grandes volúmenes de alimentos, entre ellos, arroz. Vietnam, por su parte, cuenta con una amplia experiencia en el desarrollo de variedades, sistemas de riego, mecanización agrícola, organización de la producción y creación de cadenas de valor agrícolas.

“La embajada vietnamita ha articulado esfuerzos con las carteras de agricultura y silvicultura de países para promover un programa de cooperación para la producción arrocera en Angola. Al mismo tiempo, ha fomentado la colaboración entre institutos de investigación y expertos de ambos países, inicialmente en el marco de la cooperación Sur-Sur. Este proyecto no solo será agrícola, sino que también podría convertirse en un nuevo símbolo de la cooperación entre las dos naciones en esta nueva etapa de desarrollo”, afirmó el jefe de la misión diplomática.

Según Chinh Chuc, otro ámbito con un enorme potencial es la ciencia-tecnología y la transformación digital. Angola está invirtiendo intensamente en infraestructuras digitales, centros de datos, modernización de la administración pública y formación de talento digital. Vietnam acumula una valiosa experiencia en materia de gobierno digital, economía digital y aplicación de tecnologías al desarrollo. Si ambos países logran identificar a los socios adecuados y seleccionar los proyectos más apropiados, este sector generará un elevado valor añadido a las relaciones bilaterales. Empresas vietnamitas como FPT y Viettel podrían ser para Angola referentes de Vietnam en ese campo.

Además, la cooperación en energía, telecomunicaciones, formación profesional, salud, minería y logística ofrece perspectivas muy prometedoras. En particular, el Corredor de Lobito, actualmente objeto de importantes inversiones, contribuirá a reforzar la conectividad de Angola con la región y el resto del mundo, creando nuevas oportunidades para las empresas extranjeras, incluidas las vietnamitas.

El embajador subrayó que, en esta nueva etapa, lo esencial no radica en diversificar la agenda hacia múltiples sectores, sino en priorizar aquellos que aporten un alto valor añadido y beneficios duraderos. A su juicio, la confianza política constituye el fundamento de las relaciones bilaterales, mientras la cooperación para el desarrollo es la verdadera prueba de su vitalidad.

Consolidar la confianza política para una cooperación más sustancial y eficaz

La confianza política es necesaria, pero la cooperación para el desarrollo conjunto es el complemento perfecto para llevar las relaciones bilaterales a una nueva fase. Cada proyecto de éxito, cada inversión rentable, cada colaboración científica, cada estudiante de un país que reciba formación en el otro y cada agricultor beneficiario de programas de cooperación suman fuerzas a la amistad entre Vietnam y Angola.

Duong Chinh Chuc, embajador de Vietnam en Angola

El mundo atraviesa profundas transformaciones, marcadas por la agudización de la competencia estratégica entre las grandes potencias y el impacto de crisis como la inestabilidad, el proteccionismo, el cambio climático y la inseguridad alimentaria y energética en los países en desarrollo. En este contexto, las relaciones sustentadas en la confianza política, el respeto mutuo y la aspiración compartida de un desarrollo sostenible adquieren un valor aún mayor.

Según Chinh Chuc, Vietnam y Angola tienen una ventaja de la que pocas relaciones bilaterales gozan: una solidaridad nacida en sus luchas independentistas y en los primeros momentos de construcción y desarrollo nacional. Ambos países se tienen una gran confianza política y se respaldan mutuamente en el marco de las Naciones Unidas y otros foros multilaterales. También comparten el compromiso de respetar el derecho internacional, resolver disputas por medios pacíficos y reforzar el multilateralismo.

El diplomático señaló que, empero, la confianza política no basta por sí sola considerando la actual coyuntura, sino que debe convertirse en un motor para el desarrollo. Este es el espíritu que distingue a la política exterior de Vietnam en los últimos tiempos: la diplomacia debe servir al desarrollo, ampliar el espacio para el desarrollo y movilizar recursos externos para el país.

Respecto a los lazos entre Vietnam y Angola, el entrevistado ponderó que la confianza política no solo debe sustentarse en declaraciones protocolares, sino también cultivarse continuamente a través de intereses compartidos y resultados concretos de cooperación.

Para ello, ambos países deben proseguir con el intercambio de delegaciones e interacciones de alto nivel, afirmó, y añadió que sus relaciones han mostrado señales alentadoras en lo que va de 2026 gracias a las visitas mutuas destinadas a emprender colaboraciones.

Aparte de una mera significación política, tales contactos motivan a ministerios, departamentos, localidades y empresas de cada lado a desplegar programas específicos, comentó.

Chinh Chuc propuso igualmente que los mecanismos de cooperación existentes funcionen de modo más sustancial. El Comité Intergubernamental, las consultas políticas y los grupos de trabajo especializados deben trascender las reuniones periódicas y el balance de las tareas cumplidas, para ser un foro donde se identifiquen proyectos prioritarios, se atiendan dudas y se monitoreen detalladamente los trabajos en curso.

El valor de un mecanismo de cooperación no reside en el número de sesiones, sino en la cantidad de problemas resueltos tras cada una de ellas, aseveró el diplomático.

Calificó de particularmente notable el creciente papel de Angola en el plano continental. Además de ejercer la presidencia de la Unión Africana, el país ha sido activo en los esfuerzos de reconciliación y de promoción de la estabilidad en África Central y Meridional.

Ello, auguró Chinh Chuc, ofrecerá a Hanói cuantiosas oportunidades de profundizar el diálogo de políticas, compartir experiencias y aumentar la coordinación con Luanda en foros regionales e internacionales.

Vietnam es totalmente capaz de ser un intermediario dinámico entre las relaciones entre la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático y la Unión Africana, aseveró.

Consciente de que la cooperación multilateral es cada vez más un pilar fundamental de las relaciones binacionales, el jefe de la misión vietnamita expresó el deseo de contar con una mayor atención del país anfitrión en temas de interés mutuo como el desarrollo sostenible, la seguridad alimentaria, la respuesta al cambio climático, la reforma de la gobernanza global y la amplificación de la voz de los países en desarrollo.

Cuanto más eficazmente cooperen los dos países en foros internacionales, mayor será su confianza política, recalcó.

Duong Chinh Chuc, al frente de una delegación de la embajada de Vietnam en Angola, en una visita de trabajo a la provincia de Benguela en 2024. (Foto: Embajada de Vietnam en Angola)
Duong Chinh Chuc, al frente de una delegación de la embajada de Vietnam en Angola, en una visita de trabajo a la provincia de Benguela en 2024. (Foto: Embajada de Vietnam en Angola)

Chinh Chuc puso de relieve la necesidad de redefinir pronto la cooperación entre Vietnam y Angola, pasando de “apoyo para el desarrollo” a “desarrollo conjunto”. Según observó, Angola no solo está interesado en aprender de la experiencia de Vietnam, sino que también quiere llevar a cabo con este país proyectos de agricultura, transformación digital, formación profesional, ciencia y tecnología, y desarrollo de recursos humanos.

Agregó que si el acompañamiento abarca compartir recursos, beneficios e incluso responsabilidad ante los resultados, los lazos bilaterales gozarán de una base mucho más sólida.

De acuerdo con el diplomático, la confianza política es necesaria, pero la cooperación para el desarrollo conjunto completa las condiciones para llevar las relaciones binacionales a una nueva fase.

Cada proyecto exitoso, cada proyecto de inversiones rentable, cada colaboración científica, cada estudiante de un país que reciba formación en el otro, y cada agricultor beneficiario de programas de cooperación, suman fuerzas a la amistad entre Vietnam y Angola, expresó.

Manifestó su convicción de que, con la amistad especial nutrida por generaciones de dirigentes y ciudadanos, y con la determinación de cooperar para avanzar, Vietnam y Angola se aprestan a elevar sus relaciones a una altura superior, para beneficio de ambos y de la paz, la estabilidad y el desarrollo en sus respectivos continentes y el resto del mundo.

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