Tras dedicar el primer día en Venezuela al reconocimiento de las áreas afectadas y montar su base de operaciones, la brigada de rescate de Vietnam, constituida por más de 120 hombres de los ministerios de Defensa y de Seguridad Pública, se consagró la mañana del 30 de junio (hora local) a las labores de búsqueda de desaparecidos.
La zona de operaciones se ubica en Playa Grande, una comunidad de Catia la Mar (estado de La Guaira), una de las más devastadas por el doblete de terremotos, con muchas torres residenciales derrumbadas.
Apenas pisaron la zona del desastre, las unidades caninas del contingente de rescate de Vietnam se desplegaron para rastrear y localizar a las personas que pudieran estar atrapadas bajo los escombros. Según la gente local, sumaban unas 15.
Los rescatistas se desplegaron en grupos para ampliar el radio de cobertura en la zona. En este despliegue, el personal del Ministerio de Seguridad Pública se encargó de revisar las ruinas de un inmueble de nueve plantas.
Aunque habían diseñado el plan de rescate con meticulosidad para garantizar la máxima seguridad y eficacia, el acceso a las víctimas se ha visto entorpecido por la complejidad del terreno y el riesgo de derrumbes secundarios.
Dicho riesgo ha sido confirmado por las autoridades locales, por lo que los socorristas deben extremar las precauciones durante la maniobra. Además, se reportó además escasez de maquinaria pesada y equipos de demolición. De momento, la búsqueda y el rescate de sobrevivientes se realizan manualmente.
Según el teniente coronel Nguyen Anh Tuan, subdirector de la fuerza de bomberos y rescate de la policía de la ciudad vietnamita de Hai Phong, las temperaturas en el lugar superan los 30 grados centígrados y un apagón masivo ha inutilizado la comunicación. No obstante, el contingente se esfuerza con ahínco y alta determinación por encontrar al mayor número posible de víctimas.
El coronel Pham Hung Duong, subdirector de la Dirección de Bomberos y Rescate del Ministerio de Seguridad Pública y jefe de la misión de esta cartera, instó a los oficiales a acelerar las tareas de rescate y, al mismo tiempo, a garantizar la seguridad del personal, la unidad canina y los equipos.