Según Pham Quang Anh, director de la empresa de confección Dony, el mercado de Jordania representa casi el 20 por ciento de las exportaciones de su entidad, con mercancías que en su mayoría transitan por el mar Rojo.
Actualmente, la empresa aún está preparando el envío de los contenedores conforme al plan ya que no hay información sobre la suspensión del pedido. Sin embargo, un retraso de 15 a 20 días puede afectar a la temporada de venta, y una prolongación de algunos meses tendrá un impacto directo en el ciclo comercial de sus clientes.
De manera similar, la empresa Cat Van Loi también envió su primer lote a un cliente en Arabia Saudita y continúa con el próximo. No obstante, advierte que el aumento de los recargos de transporte y la prolongación de los plazos de entrega podrían reducir la eficacia del proyecto.
El mayor riesgo se concentra en los contratos previstos para el segundo y tercer trimestre. La empresa Bidrico informó que varios insumos han registrado un alza de casi tres por ciento, debido al encarecimiento de la logística. En crisis anteriores, los tiempos de transporte se triplicaron o cuadruplicaron, y las tarifas de los contenedores se dispararon, junto con el incremento del seguro de guerra.
Para evitar interrupciones, las empresas se ven obligadas a aumentar sus reservas de materias primas, lo que incrementa la necesidad de capital circulante. Las asociaciones sectoriales advierten que, si las tarifas de transporte y los seguros se mantienen elevadas, la ventaja competitiva en precio de los productos vietnamitas podría erosionarse significativamente.
El 2 de marzo, varias empresas turísticas de Ciudad Ho Chi Minh suspendieron temporalmente la organización de viajes a algunos países de Oriente Medio y activaron protocolos de emergencia para los grupos que se encuentran actualmente en la región.
Según las empresas, Oriente Medio es un destino que atrae a los turistas vietnamitas, especialmente los circuitos Dubái - Abu Dabi - Egipto. Ante las tensiones derivadas del conflicto, los clientes tienden a solicitar la postergación o el reembolso de los viajes. Esta situación obliga a las compañías a garantizar la seguridad de los viajeros al tiempo que gestionan los costos adicionales y cumplen con los compromisos contractuales.