Al evento asistieron el cónsul general de Vietnam en Osaka, Nguyen Truong Son; representantes de asociaciones, artistas, padres y numerosos miembros de la comunidad vietnamita en la región de Kansai.
El concurso tiene como objetivo crear un espacio para el uso del vietnamita, alentar a las familias a preservar la lengua materna y ayudar a las jóvenes generaciones a conocer mejor la historia, la cultura y las tradiciones nacionales.
La iniciativa también contribuye a concretar la Resolución 23-NQ/TW, del 2 de agosto de 2026, sobre el trabajo relativo a los vietnamitas residentes en el extranjero en la nueva situación, especialmente en lo referente a la preservación y difusión del idioma vietnamita entre la comunidad.
Uno de los aspectos destacados del concurso fue la combinación del uso del vietnamita con diferentes formas de expresión artística, en lugar de limitarse a evaluar los conocimientos lingüísticos. De esta manera, los participantes pudieron demostrar sus habilidades idiomáticas, talentos y sentimientos hacia la familia, la patria, la cultura y el pueblo vietnamita.
Tras la ronda preliminar, el Comité organizador seleccionó a 12 concursantes para la final. Cada participante dispuso de un máximo de cuatro minutos para realizar dos pruebas en vietnamita. El jurado evaluó el dominio del idioma, las habilidades de presentación, el contenido y la capacidad de transmitir emociones.
El concurso incluyó los premios de estímulo, tercer y segundo premio, el premio a la actuación más destacada y el título de campeón de 2026, además de medallas conmemorativas para los finalistas.
En su intervención, el cónsul general Nguyen Truong Son destacó la importancia del concurso para crear un entorno favorable al uso del vietnamita en Japón, especialmente entre los niños y jóvenes nacidos y criados en un entorno de habla japonesa.
Según señaló, el vietnamita no es solo un medio de comunicación, sino que también encierra valores históricos y culturales y constituye un elemento esencial de la identidad nacional.
Asimismo, sirve de puente entre las generaciones de vietnamitas residentes en el extranjero, sus familias y la patria. Por ello, la preservación del idioma requiere la participación coordinada de las representaciones diplomáticas, asociaciones, escuelas y, especialmente, las familias.
Nguyen Truong Son reconoció los esfuerzos de las asociaciones, profesores y padres para mantener las actividades de enseñanza y uso del vietnamita en Kansai, y expresó su deseo de que se desarrollen más modelos prácticos que permitan a las jóvenes generaciones integrarse plenamente en la sociedad japonesa sin perder sus vínculos con Vietnam.
La jefa del comité organizador, Le Thuong, señaló que cada vez más niños vietnamitas nacen y crecen dentro del sistema educativo japonés. Sin un entorno en el que puedan utilizar regularmente el vietnamita, sus competencias lingüísticas podrían disminuir de una generación a otra. Por ello, consideró necesario diversificar las actividades y hacer más atractivo el aprendizaje del idioma, en lugar de limitarlo al ámbito escolar.
El concurso también busca vincular el idioma vietnamita con la historia y la cultura, de modo que los jóvenes no solo aprendan a hablar vietnamita, sino que también comprendan los valores transmitidos a través de la lengua. Esta constituye una forma concreta de que la comunidad vietnamita en el extranjero contribuya a poner en práctica la Resolución 23-NQ/TW.
El concurso "Amo mi lengua materna" constituye así un ejemplo concreto de cómo la comunidad vietnamita en Japón puede poner en práctica las políticas dirigidas a los vietnamitas residentes en el extranjero: crear espacios para el uso del idioma, conectar a las distintas generaciones y preservar la identidad nacional en el proceso de integración.