En declaraciones a la Agencia Vietnamita de Noticias, Phan Thi Quynh Trang, presidenta del Consejo de Cultura y Educación Canadá-Vietnam (CVCEC), subrayó que la Resolución 23 constituye un nuevo hito en el enfoque estratégico hacia la comunidad vietnamita en el exterior.
La consideración de los vietnamitas residentes en otros países no solo como una parte inseparable de la nación, sino también como uno de sus recursos estratégicos importantes, reafirma con mayor claridad el papel de la diáspora en la construcción y el desarrollo del país.
Según Quynh Trang, este enfoque reviste especial importancia para los compatriotas en Canadá, donde existe una considerable concentración de expertos, intelectuales, empresarios y jóvenes formados en entornos internacionales.
Si se establecen mecanismos abiertos, proactivos y transparentes, esta comunidad podría realizar mayores aportes en ámbitos como la transformación digital, la educación, la gobernanza moderna, el desarrollo urbano sostenible y la conexión con los mercados internacionales, comentó.
Además de constituir una valiosa fuente de conocimiento y experiencia, los connacionales residentes en Canadá pueden desempeñar un importante papel como puente entre el país indochino y la sociedad canadiense, contribuyendo a dar a conocer un Vietnam moderno, dinámico y rico en identidad, enfatizó la funcionaria.
A su criterio, cuando las opiniones e iniciativas de la diáspora son escuchadas y traducidas en programas concretos, la comunidad dispone de mayores oportunidades para contribuir al desarrollo de la Patria y, al mismo tiempo, promover la imagen de Vietnam a través de sus conocimientos, experiencias y posición social en Canadá.
Observando las prácticas, la representante del CVCEC indicó que la movilización de los recursos de los vietnamitas en el extranjero todavía enfrenta determinadas dificultades.
Numerosos expertos, jóvenes intelectuales y científicos connacionales que trabajan en prestigiosas universidades canadienses desean participar en proyectos nacionales. Sin embargo, su colaboración se limita principalmente a programas de intercambio de corta duración, debido a la falta de mecanismos de coordinación a largo plazo y de tareas concretas.
A partir de la experiencia acumulada en la implementación de proyectos educativos y de conexión juvenil del CVCEC y del Centro de Preparación para Jóvenes Vietnamitas (VYRH), Quynh Trang propuso establecer una plataforma digital de diálogo que conecte a los organismos nacionales con expertos, intelectuales, empresarios, artistas y jóvenes vietnamitas en el extranjero, de acuerdo con cada área temática.
También consideró necesario crear un repositorio digital común que reúna materiales para la enseñanza del vietnamita, documentos históricos, películas, fotografías, música y productos culturales autorizados para su utilización.
Actualmente, el CVCEC desarrolla un proyecto para la enseñanza en línea de la lengua, la historia y la cultura vietnamitas. Con el respaldo de materiales digitalizados y documentos históricos oficiales, el proyecto podría mejorar la calidad de sus contenidos y ampliar gradualmente su alcance a distintas provincias de Canadá.
Más allá de las iniciativas dirigidas hacia Vietnam, Quynh Trang destacó la importancia de incorporar la cultura vietnamita a los espacios públicos del país norteamericano. Para ello, las asociaciones vietnamitas pueden coordinarse con autoridades locales, escuelas, bibliotecas, museos e instituciones culturales para organizar exposiciones, programas artísticos, presentaciones sobre el patrimonio y actividades de intercambio entre comunidades.
Dada su experiencia en los ámbitos de la educación, la cultura y el desarrollo juvenil, sostuvo que el espíritu de la Resolución 23 debe materializarse mediante la creación de condiciones favorables para que los jóvenes vietnamitas en el extranjero participen activamente.
Al confiar en ellos, proporcionarles los recursos necesarios y brindarles oportunidades para desarrollar sus propias iniciativas, los jóvenes de la diáspora podrán convertirse en promotores activos de la historia, la cultura y la imagen de Vietnam dentro de la sociedad canadiense, indicó.