La sesión tuvo lugar en la sede municipal del Instituto de Intercambio Cultural con Francia, con la coordinación de la Asociación de Cultura Culinaria de Vietnam.
Entre los asistentes estaban la consulesa general de los Países Bajos, Raissa Marteaux; el cónsul general de Cuba, Mauricio Alejandro Martínez Duque, y funcionarios de las misiones de China, Japón, Corea del Sur, Malasia, Filipinas, el Reino Unido y otros países.
Bajo la guía de maestros de artes culinarias vietnamitas, los diplomáticos aprendieron a preparar los rollitos de verano y de primavera con rellenos de camarones y pollo al estilo autóctono, así como las salsas para mojar típicas de las tres regiones del país.
La selección de los manjares se basó no solo en la armonía de los ingredientes, colores y sabores, sino también en su capacidad de reflejar la diversidad, la sutileza y la interconexión de la gastronomía vietnamita.
Además de adiestrar a los asistentes en la elaboración de platos locales, el taller los invitó a conocer el arte de preparar y disfrutar del té blanco Shan Tuyet y el té de loto.
Los relatos sobre las zonas dedicadas al cultivo de la planta, el método de procesamiento de sus hojas y la cultura detrás de la infusión, permitieron a los invitados internacionales admirar la elegancia, la sofisticación, el respeto por la naturaleza y la vida cultural de los vietnamitas.
Según el Servicio de Asuntos Exteriores de Ciudad Ho Chi Minh, la gastronomía es un lenguaje cultural que trasciende las barreras lingüísticas y distancias geográficas. A través de sus experiencias, los participantes no solo aprenden recetas de cocina, sino también se acercan a los ciudadanos y su vida, lo cual enriquece la comprensión mutua y la amistad de forma natural.
Antes, el 25 de julio, la mayor metrópoli vietnamita acogió al cuerpo consular y otros representantes internacionales en la jornada de diplomacia cultural titulada “Paseos diplomáticos”.
Se espera que el programa “Diplomacia culinaria: del sabor al corazón de la ciudad” concatene una serie de campañas vivenciales dedicadas a misiones consulares y socios internacionales que acompañen el crecimiento de la ciudad.
A través de cada plato e historia, Ciudad Ho Chi Minh desea proyectarse más ampliamente como una urbe civilizada, moderna, dinámica, innovadora, rica en identidad y abierta al mundo.