Según el plan, a cada residente se le asignará un HME único vinculado a su número de identificación personal, lo que garantiza la precisión y la coherencia, minimizando la duplicación y las discrepancias en los datos. Los datos de salud se actualizarán continuamente a partir de los centros médicos, los chequeos rutinarios y los programas de detección, para luego integrarse y visualizarse de forma centralizada en la aplicación.
Se prevé que la adopción de esta plataforma para ciudadanos digitales mejore significativamente la accesibilidad, al permitir a los usuarios utilizar servicios sin necesidad de instalar aplicaciones adicionales y aprovechar la infraestructura digital ya existente de la ciudad. A través de ella, los residentes podrán consultar de manera proactiva su historial médico, monitorear sus indicadores de salud y gestionar su información personal de forma más ágil y conveniente.
Según el Servicio de Salud Pública, además de atender a los pobladores, el sistema también sentará las bases para la conectividad y el intercambio de datos entre los proveedores de atención médica, conformando gradualmente una base de datos de salud unificada para toda la ciudad. Esto se considera un paso fundamental hacia la transición del sector salud a un modelo de gestión basado en datos, en aras de mejorar la eficiencia de la gobernanza y la calidad de la atención.
Cabe destacar que la autenticación de usuarios se realizará a través del sistema de identidad digital VNeID, lo que garantiza la seguridad y la protección de los datos personales. La ciudad también está desarrollando soluciones para crear registros médicos para dependientes, incluyendo niños, estudiantes y personas que requieren representación legal.
Se espera que la implementación del HME marque un cambio del tratamiento de enfermedades a una atención médica integral, promoviendo un enfoque proactivo, preventivo y basado en el ciclo de vida, con el fin de mejorar así el bienestar general de los residentes de la ciudad.