El tema centró la quinta Conferencia Internacional de la Asean sobre el Cambio Climático 2026 (ACCC5), organizada el 30 de octubre por el Centro de Derecho Internacional de la Universidad Nacional de Singapur (CIL-NUS) y la Universidad de Derecho de Ciudad Ho Chi Minh (ULAW), con la participación de investigadores, docentes y representantes de organismos nacionales e internacionales.
Al intervenir en el encuentro, el rector de la ULAW, Le Truong Son, afirmó que el cambio climático no solo representa un desafío medioambiental, sino que también afecta a los medios de vida de las comunidades costeras, las actividades empresariales y las perspectivas de desarrollo de las futuras generaciones.
Subrayó que el derecho debe permitir transformar los compromisos climáticos en acciones concretas, sujetas a aplicación y supervisión. La transición verde, añadió, debe garantizar tanto la reducción de emisiones como los medios de vida y las oportunidades de desarrollo de las comunidades con menor capacidad de adaptación.
En vísperas de la 31ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), prevista del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Turquía, la profesora asociada Danielle Yeow, del CIL-NUS, destacó que la respuesta climática está cada vez más relacionada con los asuntos marítimos, el comercio y la inversión. En este contexto, consideró necesario reforzar el diálogo y vincular la investigación jurídica con la formulación de políticas y la gestión pública y empresarial.
Uno de los principales temas fue la responsabilidad de los Estados frente al cambio climático, a partir de las opiniones consultivas emitidas por la Corte Internacional de Justicia en 2025 y el Tribunal Internacional del Derecho del Mar en 2024.
Los participantes analizaron, entre otros asuntos, el derecho a un medio ambiente seguro y saludable, la protección de las generaciones futuras y las consecuencias del aumento del nivel del mar para las líneas de base marítimas.
Esas cuestiones son especialmente relevantes para el Sudeste Asiático, una región expuesta a la subida del nivel del mar, los desastres naturales y el deterioro de los recursos marinos.
En el ámbito económico, los expertos señalaron que las nuevas exigencias medioambientales y de control de emisiones están transformando el comercio, la inversión y las cadenas de suministro. Por ello, las empresas de la Asean necesitan mejorar su capacidad para cumplir los estándares verdes y mantener el acceso a los mercados internacionales.
La equidad en la transición verde también ocupó un lugar destacado. La decana de la Facultad de Derecho Internacional de la ULAW, Tran Thi Thuy Duong, advirtió que los pequeños establecimientos tradicionales y las empresas con recursos limitados pueden quedar rezagados si deben cumplir estándares medioambientales más exigentes sin el apoyo financiero y tecnológico necesario.
Asimismo, los participantes debatieron sobre la responsabilidad de las empresas y el papel de los órganos judiciales en la resolución de litigios climáticos y controversias entre inversores y Estados, destacando la importancia de contar con un entorno jurídico transparente, estable y eficaz.