Fortalecer la gestión de recursos, la protección del medio ambiente y la respuesta al cambio climático

Vietnam enfrenta grandes desafíos derivados del agotamiento de los recursos, la contaminación ambiental y los impactos profundos del cambio climático global. Ante las exigencias del desarrollo sostenible y el compromiso de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050, se han producido importantes avances en en enfoque de gestión de los recursos, la protección del medio ambiente y la respuesta al cambio climático.

Pobladores realizan el aclareo de árboles para formar bosques madereros de gran porte conforme a los estándares del FSC (Consejo de Administración Forestal) en Le Thuy, Quang Tri.
Pobladores realizan el aclareo de árboles para formar bosques madereros de gran porte conforme a los estándares del FSC (Consejo de Administración Forestal) en Le Thuy, Quang Tri.

Perfeccionar el marco institucional

El período 2021–2025 se considera una etapa bisagra para el perfeccionamiento del marco institucional sobre la gestión de los recursos, la protección del medio ambiente y la respuesta al cambio climático. Durante el XIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam (PCV) fue revisado, modificado y complementado de manera exhaustiva el sistema de políticas y leyes relativas a la tierra, los minerales, los recursos marinos, el medio ambiente y el clima. La promulgación de numerosos decretos y la toma de importantes decisiones contribuyeron a eliminar cuellos de botella, reforzar la descentralización asociada al control del poder, a elevar la eficacia de la función reguladora y crear un marco legal para los modelos de desarrollo verde, la economía circular y las inversiones respetuosas con el medio ambiente.

Según Mai Van Phan, subdirector de la Autoridad de Gestión de Tierras, adscrita al Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, tras un año de aplicación de la Ley de Tierras, el manejo de ese recurso ha experimentado una transformación sustancial, con avances decisivos en el pensamiento, el marco institucional y los métodos de gestión. Esta normativa ha aclarado los derechos del Estado en su condición de representante del propietario de la tierra, diferenciando claramente entre el derecho de representación de la propiedad y el derecho de gestión estatal, y ha sentado las bases para una aplicación eficaz y eficiente.

Más allá del perfeccionamiento institucional, la reforma de los procedimientos administrativos se ha llevado a cabo a gran escala, eliminando intermediarios, simplificando expedientes e integrando trámites relacionados. De los 48 procedimientos administrativos relacionados con la tierra, 46 se han descentralizado por completo. Paralelamente, ha comenzado la transformación digital del sector cadastral, que sentará las bases de una base de datos nacional sobre tierras con información sincronizada y códigos de identificación de parcelas.

Junto con la gestión de la tierra, los trabajos de sondeo geológico básico y de recursos minerales avanzan de manera sistemática, con la elaboración de mapas geológicos a gran escala para la mayor parte del territorio continental y las zonas marítimas. La concesión de licencias de explotación, el cierre de minas y la aprobación de las tasas por los derechos de explotación se llevan a cabo de forma más estricta. De este modo, se refuerza la disciplina en la extracción y el uso de recursos no renovables, minimizando los impactos negativos en el medio ambiente y garantizando los beneficios a largo plazo para el desarrollo sostenible.

En el ámbito ambiental, el enfoque de gestión ha pasado de una respuesta pasiva a una prevención activa. Se ha establecido de manera coherente un sistema normativo para controlar las emisiones, gestionar la calidad del aire, reducir los gases de efecto invernadero y proteger la capa de ozono, por lo que ya existe una base jurídica para controlar la contaminación desde su origen. Cabe destacar que se han impuesto soluciones urgentes para controlar la contaminación del agua en varias cuencas fluviales clave, asociadas a planes de acción concretos y a responsabilidades claramente definidas para todos los niveles y sectores. Entre estas medidas, se encuentra la promulgación de la Directiva n.º 02/CT-TTg, de 24 de enero de 2025, y su correspondiente plan de ejecución.

Paralelamente, la gestión de los residuos sólidos domésticos ha sido más sistemática gracias al mejoramiento de la clasificación en origen, el reciclaje, la reutilización, la reducción de los plásticos y el tratamiento estricto de las infracciones de conformidad con la Ley de Protección Ambiental. El control ambiental en los parques industriales, los conglomerados productivos y las zonas concentradas de comercio y servicios se ha reforzado, vinculado a la elaboración del Informe Nacional sobre el Estado del Medio Ambiente 2024, cuyo tema es “Medio ambiente urbano y parques industriales”.

Logros aparte, el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente ha reconocido que persisten limitaciones. La previsión, el seguimiento de la situación y la capacidad de respuesta política frente a determinados problemas emergentes y urgentes siguen siendo, en ocasiones, pasivos. Además, aunque algunas propuestas están bien orientadas, no se han aplicado con la prontitud necesaria o no responden plenamente a las exigencias de la realidad. Existen normativas jurídicas superpuestas que causan dificultades a la ciudadanía y a las empresas. En algunos ámbitos, los procedimientos administrativos continúan siendo complejos y no se han modificado ni complementado oportunamente para resolver las dificultades de las localidades, la población y las empresas. En ciertos casos, estos problemas no han recibido la atención debida ni se han resuelto de manera definitiva y oportuna. La capacidad de respuesta y mitigación de los impactos de los desastres naturales y del cambio climático aún no cumple los requisitos planteados. La gestión y el uso de los recursos, en particular de los minerales, y especialmente de la tierra y el agua, siguen siendo poco eficaces. Los fenómenos naturales son cada vez más extremos, irregulares y anómalos, con una duración prolongada, un amplio alcance territorial y una intensidad sin precedentes. En numerosas zonas, el impacto continuo de diversos tipos de desastres ha provocado que los daños económicos y pesqueros superen los niveles históricos, lo que ha sobrepasado la capacidad de resistencia de las obras de prevención y mitigación de desastres y de las infraestructuras.

Planta de tratamiento de residuos sólidos domésticos de Bac Quang Nam, en la central provincia de Quang Nam. (Foto: Anh Quan-Do Van)
Planta de tratamiento de residuos sólidos domésticos de Bac Quang Nam, en la central provincia de Quang Nam. (Foto: Anh Quan-Do Van)

Por mayores avances en el período 2026-2030

Según Tran Duc Thang, ministro de Agricultura y Medio Ambiente, es previsible que los desafíos y las dificultades se intensifiquen en la nueva etapa, especialmente a medida que aumenten los impactos del cambio climático. Los recursos de tierra, agua y bosques siguen siendo cada vez más escasos, mientras que en algunas zonas la calidad del medio ambiente es preocupante. El cumplimiento de los compromisos internacionales en materia de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y de crecimiento verde plantea grandes exigencias en términos de recursos, datos, ciencia, tecnología y capacidad de gestión.

Por ello, los sectores agrícola y medioambiental deben seguir fortaleciendo la gestión de los recursos, la protección del medio ambiente y la resiliencia frente al cambio climático, además de hacer un uso eficaz de los recursos terrestres, hídricos, forestales y de biodiversidad.

En la gestión de la tierra y los minerales, se intensificará la difusión y la capacitación sobre las nuevas disposiciones de la Ley de Tierras y sus decretos relacionados, y se continuará perfeccionando la planificación nacional del uso del suelo para el período 2021-2030, con visión hasta 2050.

En el ámbito de los recursos hídricos y el medio ambiente, el sector se concentrará en la elaboración de la Estrategia Nacional de Recursos Hídricos, así como en la gestión y operación eficaz del sistema de información y la base de datos sobre el agua, así como en la ejecución de programas de restauración de las fuentes hídricas degradadas, agotadas y contaminadas.

En cuanto a la gestión de los mares y las islas, seguirá aplicándose la Planificación del Espacio Marino Nacional y el Plan Maestro para la explotación y el uso sostenible de los recursos de la franja costera para el período 2021-2030, con visión a 2050, en aras de propiciar el desarrollo de la economía marítima en armonía con la protección del medio ambiente y la garantía de la defensa, la seguridad y la soberanía nacional.

Respecto a la respuesta al cambio climático, una de las tareas centrales será cumplir los compromisos asumidos en la Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (COP26). La Estrategia Nacional sobre el Cambio Climático hasta 2050, junto con los planes de acción para la adaptación al cambio climático, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y de metano, así como la gestión y eliminación de las sustancias que agotan la capa de ozono, se siguen poniendo en práctica de forma coordinada.

Los logros alcanzados durante el último mandato del PCV han ratificado la importancia del sector de los recursos naturales y el medio ambiente en la protección de los recursos, el control de la contaminación y la respuesta a la variación climática.

Los logros alcanzados durante el último mandato del PCV han servido para reafirmar el papel fundamental del sector de los recursos naturales y el medio ambiente en la protección de los recursos, el control de la contaminación y la respuesta a la variación climática. Estos avances han sentado las bases para que Vietnam entre en una nueva etapa de desarrollo a largo plazo y más sostenible, con el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050, en consonancia con los compromisos adquiridos con la comunidad internacional en la COP26.

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