En la vasta meseta de 5 mil hectáreas de la provincia de Dong Nai, el ambiente es de intensa actividad. Bajo un sol abrasador a finales de enero de 2026, más de 15 mil expertos, ingenieros y obreros, apoyados por 3 mil máquinas de construcción, trabajan día y noche para finalizar lo que se convertirá en la mayor infraestructura aeroportuaria de Vietnam.
La segunda pista de aterrizaje, uno de los elementos esenciales del proyecto, presenta un adelanto notable de tres meses respecto al calendario contractual. Según Dao Anh Dung, director del comité de gestión de las obras del aeropuerto, las condiciones meteorológicas favorables de la estación seca permiten acelerar el avance.
Los consorcios constructores, entre ellos Vinaconex, se concentran ahora en la instalación de equipos terminales de alta tecnología importados del extranjero. Aunque el contrato fija la fecha de finalización para el 30 de noviembre de 2026, las partes implicadas se esfuerzan por acortar este plazo con el fin de concluir las obras en junio de 2026. Actualmente se realizan de manera sincronizada las pruebas técnicas, los ensayos en vacío y con carga, así como la integración de los sistemas aeroportuarios importados.
Durante una inspección en el sitio a mediados de enero, el ministro de Construcción, Tran Hong Minh, elogió la determinación de las partes interesadas. No obstante, recordó una exigencia absoluta: “La rapidez nunca debe comprometer la calidad. El aeropuerto de Long Thanh debe ser un modelo de estética, sostenibilidad ambiental y eficiencia técnica, digno de un centro internacional de cinco estrellas”.
Hong Minh también instó a la provincia de Dong Nai a acelerar la conectividad vial periférica. La red externa debe estar perfectamente sincronizada con las autopistas y avenidas urbanas para garantizar una fluidez total desde la apertura al público.
Con una inversión total estimada en más de 16 mil millones de dólares, distribuida en tres fases, la primera etapa (5,4 mil millones de dólares) permitirá atender a 25 millones de pasajeros y 1,2 millones de toneladas de carga al año.
Para las autoridades locales y los habitantes, Long Thanh es mucho más que un aeropuerto; es un catalizador socioeconómico. “Estamos orgullosos de ver aterrizar aquí los primeros aviones. Este proyecto transformará nuestra región y traerá una prosperidad duradera”, afirmó Le Hoang Son, presidente del comité popular del municipio de Long Thanh.
Mientras la primera fase avanza rápidamente hacia su finalización, el Gobierno ya ha confiado a la Corporación de Aeropuertos de Vietnam la gestión de la segunda fase. El pasado 9 de enero se dio la orden de iniciar los estudios de viabilidad para esta nueva etapa.