Estos cambios son mejorar la capacidad de liderazgo y dirección del Partido y la calidad del funcionamiento del aparato estatal; gestionar de manera unificada el espacio de desarrollo y aprovechar eficazmente los recursos nacionales; establecer un modelo de desarrollo basado en la productividad, el conocimiento, la tecnología y las personas; y prevenir activamente los riesgos, elevar la resiliencia y la capacidad de adaptación y proteger firmemente el país.
En declaraciones a la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) en Londres, Kyril Whittaker, investigador de política e historia de Vietnam y miembro del Partido Comunista de Gran Bretaña, afirmó que para que las políticas se traduzcan en resultados concretos son necesarios tres factores fundamentales: una estructura unificada para su implementación, políticas arraigadas en la realidad objetiva y el apoyo de toda la sociedad.
Según el investigador, Vietnam reúne los tres elementos. En cuanto al primer factor, Whittaker valoró que la unidad de acción entre el nivel central y las localidades está garantizada mediante un mecanismo de gestión coherente y disciplinado, con normas jurídicas y métodos de aplicación claramente definidos en cada nivel.
Respecto al segundo, señaló que las políticas deben ajustarse a las condiciones concretas de cada localidad, ya que “las distintas localidades afrontan problemas diferentes”. A su juicio, este enfoque coincide con la orientación de gestionar de manera unificada el espacio de desarrollo planteada por To Lam.
A partir de sus años de investigación sobre Vietnam, Whittaker relacionó esta cuestión con sus estudios sobre el difunto secretario general del PCV Le Duan, quien prestaba especial atención a la aplicación de las políticas en la base, desde las granjas y fábricas hasta las obras de infraestructura, los hogares y las organizaciones.
De acuerdo con el académico, de esta experiencia se desprende el tercer factor: el consenso de la población. Citó al Presidente Ho Chi Minh: “Sin el pueblo, incluso lo fácil resulta difícil; con el pueblo, incluso lo difícil puede resolverse”, para subrayar que las políticas deben responder a los intereses de la población y contar con su participación y apoyo.
El académico británico puntualizó que los otros dos cambios estratégicos, relativos al nuevo modelo de crecimiento y al desarrollo sostenible, también abren nuevas oportunidades de cooperación internacional, especialmente en el ámbito de la transición verde.
Consideró que las energías renovables y limpias constituyen una tendencia inevitable en el contexto de los esfuerzos mundiales para alcanzar los objetivos climáticos. Asimismo, destacó la creciente utilización de energía solar en Vietnam y los esfuerzos para reducir la contaminación del transporte mediante el desarrollo del transporte público y el fomento de su uso por parte de la población.
Desde la perspectiva de Whittaker, una sólida capacidad de implementación interna constituye una base para que Vietnam amplíe la cooperación y profundice su integración internacional.
Tanto en el fortalecimiento de sus capacidades internas como en la ampliación de la cooperación, el objetivo central sigue siendo colocar a las personas y el desarrollo sostenible en el centro, avanzando hacia un futuro más verde y sostenible.