40 años de 'Doi moi': hechos y cifras históricas que hablan por sí solos

Al conmemorar los 40 años de "Doi moi" (Renovación), los debates sobre los resultados y las limitaciones del proceso de reformas siguen despertando la atención pública. Las opiniones que cuestionan los logros de este proceso suelen señalar las brechas de ingresos con respecto a las economías desarrolladas, la productividad laboral relativamente baja o el importante papel de la inversión extranjera directa (IED) en las exportaciones.

Las actividades productivas de las empresas de inversión extranjera directa en la provincia de Tay Ninh contribuyen a expandir la capacidad industrial, impulsar las exportaciones, crear empleos y fortalecer el papel de la localidad en la cadena de suministro regional. (Foto: VNA)
Las actividades productivas de las empresas de inversión extranjera directa en la provincia de Tay Ninh contribuyen a expandir la capacidad industrial, impulsar las exportaciones, crear empleos y fortalecer el papel de la localidad en la cadena de suministro regional. (Foto: VNA)

Sin embargo, estas valoraciones deben analizarse teniendo en cuenta la situación de la que partía Vietnam en 1986 y la trayectoria general de su desarrollo. Un país que salió de prolongadas guerras, afrontaba graves dificultades socioeconómicas y estaba sometido a un embargo económico ha experimentado profundas transformaciones durante las últimas cuatro décadas.

Antes del "Doi moi", Vietnam atravesaba una grave crisis socioeconómica, con una inflación anual que en algunos momentos superó el 700 por ciento, millones de familias que sufrían escasez de alimentos y una infraestructura deficiente. En comparación con el Vietnam actual, la transformación desde aquellas circunstancias representa un cambio fundamental y profundo.

Nestlé Vietnam, una empresa de capital totalmente extranjero (Suiza), ha incrementado continuamente su inversión y expandido sus operaciones en la provincia de Hung Yen desde 2017. (Foto: VNA)
Nestlé Vietnam, una empresa de capital totalmente extranjero (Suiza), ha incrementado continuamente su inversión y expandido sus operaciones en la provincia de Hung Yen desde 2017. (Foto: VNA)

De ser un país que luchaba por garantizar la alimentación de su población, Vietnam se ha convertido en un importante exportador de productos agrícolas y ha salvaguardado firmemente su seguridad alimentaria. De una economía en gran medida cerrada, ha pasado a ser parte de 17 acuerdos de libre comercio (TLC), incluidos los de nueva generación. Por tanto, utilizar las deficiencias que aún persisten para negar los logros de los 40 años de "Doi moi" supone pasar por alto la realidad histórica: Vietnam ha recorrido un largo camino desde entonces.

Según la Oficina Nacional de Estadística, la tasa de pobreza multidimensional de Vietnam se redujo a alrededor del 1,3 por ciento en 2025. La clasificación de ingresos más reciente del Banco Mundial ofrece otro indicador del progreso económico del país. El ingreso nacional bruto per cápita de Vietnam ascendió a 4.970 dólares en 2025, lo que permitió al país incorporarse al grupo de economías de ingreso mediano alto.

Al reafirmar el valor y la trascendencia históricos de este recorrido de cuatro décadas, el secretario general del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam y presidente de la Nación, To Lam, afirmó en la cuarta reunión del comité directivo encargado de revisar los 40 años de "Doi moi" que los grandes logros, de significado histórico, alcanzados durante las últimas cuatro décadas constituyen una base importante para confirmar que la política de renovación del Partido es plenamente correcta y creativa, y representan un patrimonio espiritual y material invaluable que permite al pueblo vietnamita avanzar con confianza hacia una nueva etapa de desarrollo.

Estos logros no significan que Vietnam esté exento de desafíos en materia de desarrollo. El sector de la IED sigue representando una proporción considerable de las exportaciones, mientras que los vínculos entre las empresas con inversión extranjera y las nacionales continúan siendo un ámbito que requiere nuevas mejoras. La productividad laboral también se mantiene por debajo de la de las economías más avanzadas.

Al mismo tiempo, el papel de la IED puede analizarse en el contexto de las necesidades de desarrollo de Vietnam durante las primeras etapas de las reformas. La inversión extranjera aportó capital, empleo, tecnología, conocimientos de gestión y acceso a las redes mundiales de producción. El actual énfasis en atraer IED de mayor calidad, promover la transferencia de tecnología y fortalecer las empresas nacionales refleja una evolución de las políticas, y no un rechazo al papel que ha desempeñado la IED.

Otro argumento que se plantea en ocasiones es el siguiente: "Si el 'Doi moi' ha tenido éxito, ¿por qué Vietnam necesita reformar su modelo de crecimiento? ¿Significa esto que el modelo anterior ha fracasado?".

Esta cuestión refleja una interpretación errónea de la naturaleza del "Doi moi". No se trata de una fórmula fija que se aplica una sola vez y después se da por concluida. Por el contrario, su esencia reside en responder a la realidad, identificar continuamente nuevos desafíos y realizar ajustes de manera proactiva. Desde la liberación de las fuerzas productivas en 1986, pasando por la apertura y la integración en la economía mundial, el impulso de la industrialización y la modernización, hasta la actual promoción de la transformación digital y del desarrollo basado en el conocimiento y la tecnología, "Doi moi" ha evolucionado en consonancia con las cambiantes exigencias del desarrollo nacional.

El objetivo de convertir a Vietnam en un país desarrollado de ingreso alto no es una mera consigna, sino que se está traduciendo en políticas concretas mediante importantes resoluciones del Partido. Reconocer las deficiencias institucionales y en materia de productividad refleja un enfoque científico del desarrollo y el compromiso de evitar la complacencia ante los logros alcanzados.

Más importante aún, los 40 años de "Doi moi" han permitido a Vietnam acumular un invaluable "capital para el desarrollo". Este comprende el capital económico, reflejado en la creciente dimensión de la economía y en una infraestructura cada vez más moderna e interconectada; el capital humano, con una fuerza laboral joven y dinámica, capaz de adaptarse rápidamente a las nuevas tecnologías; el capital institucional, construido sobre la experiencia en el funcionamiento de una economía de mercado con orientación socialista; el capital de integración, representado por una amplia red de socios estratégicos e integrales en todo el mundo; y, sobre todo, el capital de la confianza pública, que se manifiesta en la confianza de la población en la senda de desarrollo del Partido y en la aspiración de la nación a seguir avanzando.

Al entrar en una nueva etapa, Vietnam continuará impulsando las reformas para abordar las debilidades que persisten y, al mismo tiempo, aprovechar las fortalezas acumuladas por el país con vistas a lograr un desarrollo más rápido, sostenible e inclusivo. Los logros del proceso de renovación no constituyen, por tanto, un motivo para caer en la complacencia, sino una base que permitirá a Vietnam seguir avanzando con mayores capacidades y nuevas aspiraciones de desarrollo.

VNA
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