Al abordar la situación mundial, el líder vietnamita señaló que el orden internacional atraviesa profundas transformaciones, con riesgos e incertidumbres, mientras la fragmentación económica, las interrupciones de las cadenas de suministro, el cambio climático, los desastres naturales, las pandemias y los nuevos riesgos tecnológicos afectan al desarrollo y la estabilidad de numerosos países.
Para orientar estos cambios y evitar que la competencia derive en confrontación, las diferencias en conflictos y los avances tecnológicos en nuevas divisiones, propuso cuatro orientaciones.
Primero, restablecer la confianza sobre la base de la Carta de la ONU y el derecho internacional.
El secretario general del PCV y presidente To Lam afirmó que ambos constituyen pilares del orden mundial y deben respetarse plenamente, junto con la independencia, soberanía e integridad territorial y el derecho de cada nación a elegir su camino de desarrollo. Los países deben gestionar las diferencias mediante el diálogo, prevenir crisis y cumplir sus compromisos, mientras las grandes potencias deben dar ejemplo y la ONU desempeñar un papel central.
Vietnam apoya la protección de los civiles, el respeto del derecho internacional humanitario y el acceso a la asistencia humanitaria. Respaldó el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación y la solución de dos Estados. Asimismo, reafirmó su compromiso de resolver las disputas, incluida la cuestión del Mar del Este, por medios pacíficos y conforme a la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar (Convemar) de 1982, al tiempo que defiende su soberanía, derechos soberanos y jurisdicción.
Vietnam también mantiene su solidaridad con Cuba y llama a Estados Unidos a poner fin a las medidas unilaterales de cerco y embargo y al bloqueo energético contra la isla, así como a retirar a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo.
Segundo, promover un desarrollo justo, humano, inclusivo y sostenible.
El dirigente vietnamita pidió traducir los compromisos internacionales en acciones concretas, aplicar plenamente el Documento de la Cumbre del Futuro y la Agenda 2030 y cumplir los compromisos de financiación para el desarrollo, incluido el Compromiso de Sevilla, ampliando el acceso a financiación adecuada y la participación de los países en desarrollo en las instituciones financieras y monetarias internacionales.
También llamó a fortalecer el sistema multilateral de comercio sobre la base de la apertura, la equidad y la transparencia, así como la cooperación climática mediante financiación para la adaptación, transferencia tecnológica y una transición energética justa. El desarrollo debe poner a las personas en el centro, combinar crecimiento con justicia social y protección ambiental y tener en cuenta las diferencias de cada país.
Tercero, participar activamente en la gobernanza tecnológica.
La ciencia, la tecnología, la transformación digital y la IA ofrecen grandes oportunidades, pero también nuevos desafíos. El secretario general y presidente
To Lam pidió establecer marcos de gobernanza inclusivos, seguros, transparentes y responsables, garantizar la soberanía nacional y digital y asegurar la participación sustancial de los países en desarrollo en la elaboración de normas y el acceso a los beneficios tecnológicos.
Recordó que Vietnam acogió en Hanói, en 2025, la ceremonia de apertura de la firma de la Convención de la ONU contra la Ciberdelincuencia y afirmó que el país está dispuesto a fortalecer la cooperación internacional contra este delito y apoyar iniciativas sobre transición verde, transformación digital y gobernanza tecnológica.
Cuarto, fortalecer el multilateralismo y el papel central de las Naciones Unidas.
Vietnam apoya la reforma de la ONU, especialmente de la Asamblea General, el Consejo de Seguridad y la Secretaría, para aumentar su eficacia, racionalizar el aparato y garantizar los intereses de los países en desarrollo.
El secretario general y presidente To Lam destacó que Vietnam participa cada vez más activamente en los asuntos de la ONU y busca profundizar sus relaciones con la organización multilateral. Con miras a convertirse en un país en desarrollo con industria moderna y de ingreso mediano alto para 2030 y en un país desarrollado de ingreso alto para 2045, Vietnam está configurando un modelo basado en la productividad, la calidad y el valor añadido, con la ciencia, la tecnología, la innovación, la transformación digital y los recursos humanos de alta calidad como motores.
El líder vietnamita reafirmó la política exterior de independencia, autodeterminación, resiliencia, paz, amistad, cooperación y desarrollo, así como de diversificación y multilateralización. Vietnam seguirá defendiendo la Carta de la ONU y el derecho internacional, promoviendo la solución pacífica de las disputas y participando en las operaciones de mantenimiento de la paz; trabajará asimismo para construir una Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) unida y se prepara para asumir el papel de país anfitrión del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en 2027.
Como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Vietnam concede importancia al diálogo y la cooperación para promover y proteger los derechos humanos y está dispuesto a compartir sus experiencias en reducción de la pobreza, desarrollo agrícola y adaptación al cambio climático.
El mandatario subrayó que Vietnam ha elegido la paz, la cooperación y el desarrollo y seguirá trabajando con los demás países para fortalecer la ONU, respetar el derecho internacional y convertir los compromisos en beneficios concretos para las personas, contribuyendo a construir un mundo más pacífico, justo, inclusivo y mejor para todos.