Maisky, residente en Bélgica, estará acompañado por su hija, la pianista Lily Maisky, y el violinista francés Nicolas Dautricourt.
Considerado uno de los diez mejores violonchelistas de todos los tiempos, Maisky continúa actuando junto a destacados músicos internacionales, entre ellos la pianista Martha Argerich. Su hija Lily y su hijo Sascha Maisky, violinista, también han compartido escenario con él.
Dinh Hoai Xuan será la primera violonchelista asiática en interpretar un dúo de violonchelos con Maisky. Según explicó, conoció al músico durante sus estudios de perfeccionamiento en Rumanía y entonces le manifestó su deseo de invitarlo a Vietnam. Ambos han mantenido el contacto desde aquel encuentro, aunque fueron necesarios varios intentos para que Maisky pudiera concretar su visita.
Hoai Xuan, organizadora del concierto, señaló que contratar a un artista de la talla de Maisky supondría normalmente un coste muy elevado. Por ello, considera su participación un gesto especial hacia Vietnam y un honor personal.
Dautricourt, miembro habitual de jurados de concursos internacionales de música clásica, ha actuado en dos ocasiones en los conciertos Cello Fundamento, con un violín Stradivarius valorado en 20 millones de dólares. Su participación continuada ha contribuido a consolidar el prestigio de esta serie de conciertos.
Para esta edición, Maisky eligió personalmente el programa y participará en todas las actuaciones. A propuesta de Hoai Xuan, aceptó incluir obras de Brahms y Schumann, además de Schubert, para adaptar mejor el repertorio al público vietnamita.
Hoai Xuan compartirá escenario con Maisky en la segunda parte del concierto para interpretar una sonata de cuatro movimientos de Händel, de unos 15 minutos de duración. La artista afirmó que lleva meses preparándose y que ya domina los cuatro movimientos. También ha practicado con distintos tempos para adaptarse a la interpretación de Maisky.
Aunque en el pasado soñaba con actuar como solista junto a grandes orquestas sinfónicas, Hoai Xuan señaló que la música de cámara plantea sus propios retos y exige mayor precisión y sensibilidad por parte de los intérpretes.
La violonchelista considera que esta decimotercera edición de Cello Fundamento es la más exigente desde el punto de vista técnico en la historia de la serie. Mientras tanto, continúa perfeccionando su técnica con la esperanza de actuar como solista junto a orquestas de prestigio internacional y subraya que la perseverancia es esencial para el crecimiento artístico.