Durante el banquete, Federico X expresó su satisfacción por recibir a To Lam y a la delegación vietnamita, y recordó los estrechos vínculos de su familia con Vietnam. Su padre, el príncipe Enrique, esposo de la reina Margarita II, vivió y estudió durante un período prolongado en Hanói, mientras que el propio monarca manifestó su especial afecto por el país y su pueblo.
El rey destacó el rápido desarrollo de Vietnam y su creciente atractivo para los inversores, incluidas las empresas danesas, así como para los jóvenes daneses interesados en conocer su cultura. Recordó que Dinamarca fue uno de los primeros países occidentales en establecer relaciones diplomáticas con Vietnam, en 1971, cuando este aún sufría las graves consecuencias de la guerra.
Según Federico X, ambos países cuentan con fortalezas complementarias para ampliar la cooperación. La experiencia danesa en energías renovables, el sector marítimo y la gestión de los asuntos marinos ya se aplica en Vietnam, aunque aún existe un amplio margen para profundizar la colaboración. Por su parte, Vietnam dispone de una economía dinámica, una población joven y una firme aspiración de desarrollo sostenible, apoyada en la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital.
El monarca expresó su confianza en que la visita contribuirá a consolidar la amistad y promover una asociación bilateral cada vez más estrecha.
En respuesta, el secretario general y presidente To Lam agradeció al rey Federico X, a la reina María, a la familia real, al Gobierno y al pueblo daneses la cálida acogida dispensada a la delegación vietnamita.
El dirigente vietnamita afirmó que su visita, coincidente con el 55º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas, tenía un significado especial. Evocó la imagen de Dinamarca, vinculada a los cuentos de Hans Christian Andersen, y destacó los sentimientos de amistad y el apoyo sincero que el país europeo ha brindado a Vietnam durante más de medio siglo.
Al referirse a sus conversaciones con el monarca y los dirigentes daneses, el secretario general y presidente To Lam señaló que ambas partes habían intercambiado puntos de vista y coincidido en la voluntad de construir un futuro prometedor para la cooperación bilateral.
Vietnam considera a Dinamarca un amigo sincero y leal, y valora su apoyo durante las etapas difíciles, así como sus contribuciones a la reconstrucción y el desarrollo nacional. El líder también destacó el papel de la familia real danesa en el fortalecimiento de los vínculos bilaterales, especialmente en ámbitos como la transición verde, el desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente y los océanos.
En la nueva etapa de desarrollo, Vietnam considera a Dinamarca un socio importante y desea ampliar la cooperación en sectores estratégicos, mantener una estrecha coordinación en las Naciones Unidas, en el marco de la cooperación entre la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático y la Unión Europea, y en otros foros multilaterales, así como defender conjuntamente el multilateralismo y el respeto al derecho internacional.
El dirigente expresó su esperanza de que la familia real, los dirigentes, los intelectuales, los expertos y los empresarios daneses continúen acompañando a Vietnam para abrir nuevas perspectivas de cooperación.
Manifestó su confianza en que, sobre la base de 55 años de amistad, las relaciones entre ambos países seguirán fortaleciéndose y generando resultados concretos, en beneficio de sus pueblos y de la paz, la cooperación y la prosperidad mundiales.