En declaraciones a la Agencia Vietnamita de Noticias, el diplomático subrayó que el acontecimiento reviste especial importancia, no solo para los compatriotas residentes en Europa, sino también para consolidar el gran bloque de unidad nacional, reafirmar la posición y las contribuciones de la comunidad vietnamita en el exterior y fortalecer las relaciones de amistad entre Vietnam y los países europeos, incluida la República Checa.
Según Hoai Nam, el mensaje central de la celebración es la unidad, el apego a las raíces y el esfuerzo conjunto para construir el futuro. Aunque reside en distintos países, la diáspora vietnamita sigue siendo una parte inseparable de la nación. El amor a la Patria, la preservación de la identidad cultural, el idioma vietnamita y las tradiciones familiares constituyen vínculos fundamentales con el país de origen.
La elección de Praga para acoger la primera edición del evento tiene un significado especial, ya que la República Checa alberga una comunidad vietnamita numerosa, dinámica y bien integrada, y es uno de los socios estratégicos importantes de Vietnam en Europa. A lo largo de varias generaciones, los connacionales residentes en el país han tendido puentes entre ambos pueblos, promoviendo los intercambios entre sus ciudadanos, la cooperación económica y la imagen de Vietnam.
El embajador expresó su deseo de que la celebración contribuya a reforzar la cohesión entre las distintas generaciones de vietnamitas en Europa, especialmente entre los jóvenes, fomentando el orgullo por sus orígenes, la preservación de los valores culturales nacionales y las contribuciones concretas tanto a Vietnam como a las sociedades de acogida.
Al referirse al papel de la Unión de Asociaciones de Vietnamitas en Europa, señaló que, durante más de una década, la organización ha consolidado progresivamente su posición como plataforma de coordinación entre las asociaciones comunitarias. Su labor ha contribuido a preservar el idioma, la identidad cultural y las tradiciones nacionales.
Las actividades en favor de la patria, el apoyo a los compatriotas en Vietnam, la promoción de la imagen del país y los intercambios con las comunidades locales reflejan, según Hoai Nam, el sentido de responsabilidad y el profundo vínculo de los coterráneos residentes en el exterior con su tierra natal.
De cara al futuro, propuso fortalecer la unidad sobre la base del respeto a las diferencias, la armonización de intereses, el diálogo y el reconocimiento de las personas de prestigio dentro de la comunidad.
Asimismo, subrayó que las jóvenes generaciones deben ocupar un lugar central en la cohesión comunitaria, con oportunidades para participar en las asociaciones, asumir responsabilidades de liderazgo y organizar iniciativas culturales, educativas, benéficas y de intercambio juvenil.
También destacó la importancia de acercar Vietnam a los jóvenes mediante cursos de idioma vietnamita, campamentos de verano, programas de retorno a las raíces y actividades para conocer la historia, la cultura y la gastronomía nacionales, así como encuentros con jóvenes del país.
Paralelamente, consideró necesario ampliar las conexiones en educación, ciencia, tecnología, emprendimiento e innovación, para que las nuevas generaciones puedan aportar sus conocimientos, competencias y experiencia, reforzando al mismo tiempo la coordinación entre las asociaciones, las representaciones diplomáticas vietnamitas y las organizaciones comunitarias en Europa.
Afirmó que las generaciones anteriores construyeron la comunidad gracias a su laboriosidad, espíritu de superación y solidaridad, mientras que las nuevas generaciones pueden preservar esos valores mediante el conocimiento, la creatividad y la capacidad de integración internacional. A su juicio, la clave reside en vincular la experiencia de los mayores con las aspiraciones de los jóvenes para construir juntos el futuro.
Al subrayar que la gran unidad nacional no solo representa un vínculo con el pasado, sino también una responsabilidad compartida para construir el mañana, el embajador expresó su deseo de que cada vietnamita residente en la República Checa y en el resto de Europa se sienta parte de la gran familia de la nación, tenga oportunidades de contribuir a la comunidad y encuentre siempre abiertas las puertas de su Patria.