Vietnam refuerza resiliencia de industria textil ante entorno internacional adverso

La industria textil y de confecciones de Vietnam superó los 27 mil millones de dólares en exportaciones durante los primeros siete meses de 2026, un 2,7 por ciento más interanual, pese a la volatilidad de los mercados, el aumento de los costos logísticos y el encarecimiento de las materias primas importadas.

Confección de prendas para exportación en la empresa textil de Tinh Loi, en la ciudad de Hai Phong. (Foto: VNA)
Confección de prendas para exportación en la empresa textil de Tinh Loi, en la ciudad de Hai Phong. (Foto: VNA)

Ante esas presiones, las empresas están acelerando la transformación de productos, elevando la productividad y diversificando mercados para mejorar su capacidad de adaptación y reducir los riesgos derivados de las fluctuaciones externas.

El vicepresidente y secretario general de la Asociación de Textiles y Confecciones de Vietnam (Vitas), Truong Van Cam, señaló que las empresas enfrentaron numerosas dificultades en los primeros meses del año debido a los cambios en las políticas comerciales y arancelarias de Estados Unidos y a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, factores que elevaron los costos logísticos y afectaron los pedidos.

En julio, las exportaciones textiles alcanzaron 4,67 mil millones de dólares, un 8,2 por ciento más que en junio y un 4,3 por ciento por encima del mismo mes de 2025. El resultado demuestra la capacidad de adaptación de las empresas pese a las turbulencias de la economía mundial.

El director general de la Corporación de Confecciones May 10, Than Duc Viet, explicó que la compañía ha sufrido la reducción del consumo y de los pedidos, especialmente de camisas y prendas de punto, en parte debido al aumento de los aranceles estadounidenses. A ello se suman la inestabilidad geopolítica y el encarecimiento de las materias primas, los materiales auxiliares y el transporte.

Pese a esas dificultades, los ingresos de May 10 alcanzaron 114,4 millones de dólares en los primeros siete meses, equivalentes al 109 por ciento de la meta anual. La empresa continúa buscando nuevas fuentes de materias primas y mercados, al tiempo que investiga y desarrolla nuevos productos para elevar el valor añadido y mejorar su competitividad.

Por su parte, el Grupo Textil de Vietnam (Vinatex) mantiene un crecimiento positivo en ingresos y beneficios, aunque afronta presiones por la evolución de los pedidos y el aumento de los costos. Su director general, Cao Huu Hieu, señaló que varias empresas han registrado retrasos en la confirmación y la recepción de mercancías.

En el sector de hilados, las empresas ya cuentan con pedidos para agosto, pero la confirmación de nuevos encargos disminuye a partir de septiembre. En confecciones, aunque existen pedidos hasta diciembre, los clientes siguen optando por contratos de corto plazo y retrasan sus decisiones, mientras la recuperación del consumo avanza lentamente.

Según Cao Huu Hieu, los últimos meses del año combinarán oportunidades y desafíos. La demanda estadounidense muestra señales de mejora, mientras que el consumo en la Unión Europea continúa débil. Al mismo tiempo, Bangladés y China incrementan la competencia y persisten los riesgos geopolíticos, los costos logísticos y las fluctuaciones cambiarias.

La política arancelaria de Estados Unidos supone una presión adicional para las exportaciones textiles vietnamitas. Desde el 24 de julio, Washington puso fin al arancel del 10 por ciento aplicado en virtud de la Sección 122 y pasó a aplicar la Sección 301 en relación con los socios que no hayan establecido o aplicado eficazmente prohibiciones a las importaciones de productos fabricados mediante trabajo forzoso.

Vietnam afronta un arancel adicional del 12,5 por ciento, aplicado directamente sobre el arancel de nación más favorecida (NMF), una tasa superior en 2,5 puntos porcentuales a la de algunos competidores, entre ellos Bangladés, Camboya, Indonesia y la India.

El jefe de la Oficina del Consejo de Administración de Vinatex, Hoang Manh Cam, consideró que esta diferencia supone una desventaja, aunque no altera fundamentalmente la posición de Vietnam en la cadena de suministro estadounidense. El país sigue siendo uno de los principales proveedores de ese mercado y conserva ventajas en costos, capacidad de respuesta e integración de la cadena de suministro.

No obstante, advirtió que la competencia podría intensificarse en 2027, cuando las marcas continúen reorganizando sus fuentes de suministro y concentren los pedidos en proveedores con mayor capacidad. Por ello, Vietnam deberá seguir mejorando la productividad, la rapidez, la flexibilidad, el desarrollo de productos, la trazabilidad y el cumplimiento de las normas.

Estados Unidos representa actualmente alrededor del 40,13 por ciento del valor total de las exportaciones textiles y de confecciones de Vietnam, por lo que cualquier modificación de su política comercial tiene un impacto directo sobre las empresas.

En ese contexto, el sector debe reforzar la preparación de documentación y datos, mejorar el cumplimiento de los requisitos de los socios y estrechar la coordinación entre marcas y fabricantes para compartir costos y riesgos a lo largo de la cadena de suministro.

Además de mantener los pedidos existentes, las empresas necesitan buscar nuevos mercados y diversificar sus destinos de exportación para reducir la dependencia de determinados mercados y aumentar su capacidad de resistencia frente a las fluctuaciones internacionales.

Paralelamente, la industria deberá continuar invirtiendo en calidad, productividad, transformación digital y producción ecológica, así como fortalecer el suministro de materias primas y materiales auxiliares. Estas medidas permitirán elevar el valor añadido de los productos, mejorar la eficiencia y consolidar la posición de la industria textil y de confecciones vietnamita en las cadenas de suministro mundiales.

VNA
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