Al responder a preguntas de la prensa este 3 de marzo, la vocera recordó que la postura de Hanói ya había sido expresada el 28 de febrero de 2026.
“Vietnam rechaza los actos de uso de la fuerza contra Estados soberanos, en particular los ataques contra infraestructuras civiles que han causado numerosas víctimas”, subrayó.
La funcionaria advirtió que estas acciones han provocado daños significativos y continúan poniendo en peligro la vida, la seguridad y los intereses de la población, incluidos ciudadanos vietnamitas que residen en la región. Asimismo, señaló que la escalada afecta las actividades económicas y amenaza la paz y la estabilidad tanto regional como mundial.
Vietnam exhortó a las partes implicadas a actuar con responsabilidad, cumplir estrictamente el derecho internacional, así como laCarta y las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas, respetar la soberanía y la integridad territorial de los Estados, y reanudar las negociaciones.
Hizo un llamado a crear condiciones favorables para el diálogo con miras a resolver las diferencias por medios pacíficos, en beneficio de los pueblos y en favor de la paz, la estabilidad y el desarrollo en la región y en el mundo.