El índice de precios al consumidor (IPC) aumentó un 4,38 por ciento interanual como promedio durante el primer semestre de 2026, mientras que la inflación subyacente se situó en el 4,12 por ciento, según el Ministerio de Finanzas. El alza de los combustibles, impulsada por el conflicto en Oriente Medio, fue el principal factor de presión sobre los precios.
Aunque desde mayo la inflación comenzó a moderarse gracias a una oferta suficiente de bienes y a la estabilidad del abastecimiento, las autoridades advierten que el margen para mantener el IPC dentro del objetivo anual se ha reducido considerablemente. Por ello, el Ejecutivo ha pedido a los ministerios y gobiernos locales reforzar la capacidad de previsión y coordinar la gestión de los precios de los bienes esenciales durante la segunda mitad del año.
El Ministerio de Finanzas atribuye parte de la estabilidad alcanzada a la coordinación entre las políticas fiscal y monetaria, así como a las medidas para garantizar el equilibrio entre la oferta y la demanda. Como resultado, los precios internos de los combustibles se mantuvieron entre un 10 por ciento y un 15 por ciento por debajo de los registrados en otros países de la región, mientras que las tarifas eléctricas permanecieron estables.
La Oficina Nacional de Estadísticas señaló que la evolución de la inflación estuvo marcada por factores contrapuestos. La gestión flexible de los precios de los combustibles y el suministro suficiente de alimentos contribuyeron a contener las presiones inflacionarias. En cambio, el incremento de los costos de la electricidad en el sector residencial, los materiales de construcción, la vivienda y diversos servicios de consumo, impulsado por el aumento de los costos de producción y la recuperación de la demanda interna, continuó ejerciendo presión sobre los precios.
Para los expertos, la evolución de la inflación subyacente refleja que las presiones sobre los precios ya no responden únicamente a factores coyunturales. El economista Ngo Tri Long, de la Asociación Vietnamita de Consultoría Financiera, señaló que el aumento de los precios se ha extendido a un mayor número de bienes y servicios, lo que reduce el margen para aplicar políticas fiscales o monetarias expansivas sin comprometer la estabilidad de los precios.
En la misma línea, Phan Thi Thu Hoai, del Instituto de Economía y Finanzas, afirmó que la inflación en Vietnam es hoy el resultado de la combinación de múltiples factores, entre ellos los precios de la energía, el tipo de cambio, los costos logísticos, la política monetaria y las expectativas del mercado. A su juicio, controlar la inflación requiere una coordinación más estrecha entre las políticas económicas y un seguimiento permanente de la evolución de los mercados.
Las previsiones apuntan a un aumento de las presiones inflacionarias durante el segundo semestre. Entre los principales riesgos figuran el ajuste salarial previsto para julio, el vencimiento de las reducciones fiscales aplicadas a determinados combustibles a partir del 30 de septiembre, el incremento de la demanda de electricidad e insumos para sostener un mayor crecimiento económico, la aceleración de la inversión pública y el calendario de actualización de los precios de algunos bienes y servicios administrados por el Estado.
Pese a este escenario, el doctor Can Van Luc, miembro del Consejo Asesor Nacional de Política Fiscal y Monetaria, considera que el objetivo de mantener la inflación anual en torno al 4,5 por ciento sigue siendo alcanzable. Entre los factores favorables destacó la estabilización de los precios internacionales de la energía, la garantía del suministro de bienes esenciales y la continuidad de las medidas de apoyo para los combustibles, así como la estabilidad de las tarifas eléctricas, los servicios sanitarios y el tipo de cambio.
El Ministerio de Finanzas advirtió que, para cumplir el objetivo fijado para 2026, el IPC solo dispone de un margen de crecimiento promedio cercano al 0,05 por ciento mensual durante el resto del año. En este contexto, las autoridades mantendrán un estrecho seguimiento de la inflación, el tipo de cambio, las tasas de interés y los mercados financieros con el fin de preservar la estabilidad macroeconómica.