El inicio de la operación fue marcado por una ceremonia de colocación de la primera piedra organizada la víspera por el Comando Militar de la ciudad.
La operación no solo supone el comienzo de una misión especialmente compleja en una escarpada zona montañosa, sino que también reafirma la tradición vietnamita de honrar y agradecer a quienes entregaron su vida por la independencia y la libertad del país.
La Cueva Da Sap funcionó como un depósito estratégico de alimentos, armas y municiones para abastecer a distintos frentes de combate, entre ellos el de Quang Da.
Según relataron veteranos de guerra, hacia el 25 de abril de 1969, tras ser descubierta su ubicación, el lugar fue blanco de intensos bombardeos de la aviación y la artillería enemigas. El ataque provocó el derrumbe de la entrada de la cueva, dejando sepultados a numerosos oficiales y soldados. El coronel Tran Huu Ich, del Comando Militar de Da Nang, explicó que los preparativos para la misión incluyeron un amplio proceso de recopilación y verificación de documentos, entrevistas con testigos y la celebración de un simposio científico para contrastar las distintas fuentes.
Asimismo, precisó que no se trata de una única cueva, sino de un extenso sistema de cavidades, varias de las cuales siguen siendo investigadas más de cinco décadas después de los hechos. Hasta el momento, las pesquisas han confirmado información sobre ocho mártires que perdieron la vida en la zona de Da Sap.
Las labores de excavación se presentan especialmente complejas debido a las difíciles condiciones del terreno. El acceso a la cueva requiere más de una hora de caminata por la montaña y, en su interior, todavía permanecen bombas sin explotar, municiones y otros artefactos explosivos. A ello se suma el grave deterioro de la estructura de la cueva tras varias décadas.
Pese al paso del tiempo, el lugar conserva numerosos vestigios de la guerra, entre ellos sandalias de goma, tela de paracaídas, impermeables, baterías de gran tamaño, cables de transmisión, cuchillos, carteras, latas de alimentos, cepillos de dientes, cartuchos de fusil AK y un depósito con entre 18 y 20 proyectiles de mortero de 82 milímetros y proyectiles de artillería de 105 milímetros. En el área donde se presume que el bombardeo causó el derrumbe de la cueva, los equipos también hallaron un par de sandalias de mujer, diversos objetos personales y un fragmento de tibia de entre 30 y 40 centímetros que sobresalía de la superficie.
"Tras inspeccionar el lugar, concluimos que era imprescindible elaborar un plan de intervención extremadamente riguroso, con el apoyo de organismos especializados, sobre todo las unidades de ingeniería, para evaluar todos los riesgos y garantizar la máxima seguridad del personal que participa en esta misión», afirmó el coronel Tran Huu Ich.
El Comando Militar de Da Nang reiteró su compromiso de continuar las labores hasta recuperar los restos de los mártires para que puedan recibir una sepultura digna en los cementerios de sus localidades de origen. Los equipos desplegados han recibido entrenamiento especializado y están preparados para instalar campamentos temporales y permanecer varios días en el bosque hasta completar la misión.
El coronel Tran Huu Ich destacó que, aunque Vietnam vive hoy en paz y continúa su proceso de desarrollo, muchos soldados siguen desaparecidos en las montañas más de 50 años después del fin de la guerra. Recuperar y repatriar sus restos constituye no solo una misión política, sino también un deber moral y un acto de profunda gratitud hacia quienes sacrificaron su vida por la patria.
Por su parte, Mai Thanh Sang, presidente del Comité Popular de la comuna de Ha Nha, señaló que las autoridades locales participan activamente en esta operación en el marco de la campaña "500 Días y Noches". En coordinación con el Comando Militar de Da Nang, colaboran en las investigaciones sobre el terreno, la recopilación de información histórica y la organización de las tareas de búsqueda. El hallazgo y la recuperación de los restos tienen un profundo significado, especialmente en vísperas del Día Nacional de los Mártires y los Inválidos de Guerra (27 de julio), además de contribuir a fortalecer entre las nuevas generaciones los valores del patriotismo y la tradición revolucionaria.
De acuerdo con el calendario previsto, la ceremonia fúnebre y el sepelio se celebrarán el 14 de julio en el Cementerio de los Mártires de la comuna de Ha Nha, culminando así una búsqueda que se ha prolongado durante más de medio siglo para devolver a sus familias y a la nación a los soldados que cayeron heroicamente por la independencia y la libertad de Vietnam.