En declaraciones con la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), Arisman señaló que tras 35 años, las relaciones Asean-Rusia han evolucionado desde el diálogo político hacia una cooperación multidisciplinaria que abarca comercio, inversión, energía, transformación digital, seguridad alimentaria y conectividad de cadenas de suministro.
Según el experto, la tendencia de “giro hacia el Este” de Rusia y la política de diversificación de socios de la Asean han creado bases sólidas para impulsar una cooperación más sustantiva.
En los últimos años, las relaciones económicas entre ambas partes han mostrado avances en sectores como la energía, la agricultura y la logística.
Sin embargo, el volumen del comercio entre la Asean y Rusia sigue siendo modesto, mientras que la conectividad en infraestructura y logística aún no se corresponde con su potencial, en un contexto en el que Rusia compite con otros grandes socios de la Asean como China, Estados Unidos, Japón y la Unión Europea.
Aun así, a juicio de Arisman, las perspectivas de cooperación hacia 2030 se consideran positivas debido a la convergencia de intereses.
La cumbre conmemorativa Asean-Rusia en Kazán marca un cambio desde el diálogo político hacia una cooperación más práctica e institucionalizada, centrada en la seguridad energética, la seguridad alimentaria, la conectividad logística y la transformación digital.
En la reunión, los líderes adoptaron el Plan de Acción Asean–Rusia para el período 2026-2030, junto con la Declaración de Kazán 2026 y varias declaraciones de cooperación en energía y cultura.
Según el doctor Arisman, las áreas prioritarias en los próximos años incluirán energía, seguridad alimentaria, comercio e inversión, transformación digital, desarrollo de infraestructura logística y fortalecimiento de la conectividad con la Unión Económica Euroasiática (UEEA).
En el ámbito energético, Rusia es considerada un proveedor clave que ayuda a la Asean a diversificar sus fuentes de energía, especialmente en gas natural licuado (GNL), hidrógeno y energía nuclear civil.
En materia alimentaria, Rusia es uno de los principales exportadores de trigo y fertilizantes, y podría cooperar con la Asean en logística agrícola, almacenamiento poscosecha y aplicación tecnológica en la producción.
En cuanto a Vietnam e Indonesia, el doctor Arisman afirmó que ambos países tienen una posición favorable para participar más profundamente en las iniciativas de cooperación Asean-Rusia.
Vietnam se beneficia de su acuerdo de libre comercio con la UEEA, lo que le permite actuar como puente entre la Asean y la región euroasiática, además de ampliar la cooperación con Rusia en GNL, hidrógeno y tecnologías para la transición verde.
Por su parte, Indonesia, como la mayor economía de la Asean, cuenta con amplias oportunidades de cooperación con Rusia en minería, fertilizantes, gas, procesamiento industrial y desarrollo de infraestructuras.
Asimismo, tanto Vietnam como Indonesia podrían beneficiarse de la cooperación en transformación digital en áreas como inteligencia artificial (IA), ciberseguridad, fintech e infraestructura digital, gracias a su población joven y ecosistemas de startups dinámicos.
Según el doctor Arisman, debido a su gran mercado, ubicación estratégica y potencial en economía digital, Vietnam e Indonesia podrían convertirse en “puertas de entrada estratégicas” que conecten a la Asean y Rusia, aprovechando eficazmente las oportunidades de cooperación en el período 2026-2030.