En una entrevista concedida a la VNA, la docente de la Facultad de Estudios Orientales de la Universidad del Salvador (USAL), expresó que en los últimos años el liderazgo del PCV se ha evidenciado claramente a través de ajustes estratégicos, especialmente en los ámbitos de defensa y seguridad.
En un entorno regional e internacional cada vez más complejo, Vietnam ha priorizado la protección de los intereses nacionales, la soberanía y la modernización de las fuerzas armadas, manteniendo al mismo tiempo una postura defensiva acorde con la nueva coyuntura, aseguró.
En materia de política exterior, la experta argentina valoró la implementación constante de la llamada “diplomacia de bambú”, que permite a Vietnam mantener un equilibrio flexible entre las grandes potencias y, a la vez, elevar sus relaciones con diversos socios estratégicos.
A su juicio, ello demuestra la capacidad de adaptación y la visión estratégica de Hanói en el marco de una integración internacional cada vez más profunda.
En el ámbito económico, Radulovich destacó el objetivo de crecimiento del 10 por ciento en los próximos cinco años y señaló que Vietnam se perfila como una de las economías más dinámicas del Sudeste Asiático, con un papel relevante en las cadenas globales de suministro.
En este contexto, consideró lógico el impulso al sector manufacturero orientado a la exportación —que emplea alrededor del 30 por ciento de la fuerza laboral y aporta el 35 por ciento del PIB— así como el aumento de la inversión en innovación y capacidad productiva.
Vietnam también atrae importantes flujos de inversión extranjera directa (IED), no solo de países vecinos como Singapur, Hong Kong (China), China, Japón y Corea del Sur, sino también de otras naciones, en particular de Estados Unidos en sectores como electrónica, alta tecnología y energía verde.
La atracción de IED y el fortalecimiento del sector privado nacional son, en su opinión, factores clave para alcanzar los objetivos de desarrollo.
La académica subrayó que, desde las reformas Doi Moi, Vietnam ha logrado avances significativos en la reducción de la pobreza, aunque persisten desafíos relacionados con las disparidades regionales.
El objetivo de integrarse al grupo de países de ingresos medios-altos hacia 2030 refleja la determinación de las autoridades vietnamitas, opinó.
Asimismo, resaltó la continuidad de la estrategia basada en cuatro pilares —innovación científica y tecnológica, transformación digital e integración internacional— y el horizonte de largo plazo hacia 2045, con motivo del centenario de la Proclamación de la Independencia.
Al referirse al XIV Congreso, Radulovich afirmó que se trata de un acontecimiento político de especial relevancia, que no solo define las orientaciones de desarrollo socioeconómico y de política exterior para el próximo quinquenio, sino que también pone de manifiesto la estabilidad y la cohesión interna del Partido.
En su opinión, la reafirmación del papel central del secretario general To Lam garantiza la continuidad del liderazgo y la coherencia en los objetivos de “unidad, democracia, disciplina, avance y desarrollo”.
Finalmente, concluyó que las directrices adoptadas en el XIV Congreso se ajustan a los intereses nacionales y constituyen una base sólida para la próxima etapa de desarrollo integral de Vietnam.