Aunque la conferencia no logró alcanzar consenso sobre el documento final, numerosas delegaciones consideraron que la dirección del presidente de la conferencia, el embajador vietnamita Do Hung Viet, fue uno de los aspectos más destacados de todo el proceso, reflejando el papel activo, la responsabilidad y el creciente prestigio de Vietnam en los foros multilaterales.
Durante la sesión de clausura, Hung Viet afirmó que el borrador final representó “el mejor esfuerzo posible” para reflejar las distintas posiciones en torno a los tres pilares del TNP: el desarme nuclear, la no proliferación de armas nucleares y el uso pacífico de la energía atómica.
Indicó además que presentó cuatro versiones del borrador y que estas fueron actualizadas continuamente conforme a las contribuciones de los Estados miembros, aunque reconoció que la conferencia no logró consenso sobre los contenidos sustanciales.
Tras la conferencia, numerosas delegaciones expresaron su reconocimiento al papel desempeñado por Vietnam. La representación de Austria señaló que Vietnam “condujo el barco” de la conferencia en condiciones extremadamente difíciles gracias a una sobresaliente capacidad de dirección. La Asean, por su parte, agradeció el liderazgo firme y los esfuerzos incansables de Vietnam para promover consultas inclusivas y buscar puntos de convergencia.
El Movimiento de Países No Alineados, el grupo de países africanos y árabes, junto con numerosos Estados de Asia, América Latina y Europa, también valoraron positivamente el enfoque equilibrado, independiente y paciente de la presidencia vietnamita.
La delegación de Egipto consideró que el espíritu constructivo, la objetividad y la capacidad de gestión flexible de Vietnam constituyen una muestra de los valores positivos de la diplomacia multilateral.
Representantes de Kazajistán, Nueva Zelanda, Suiza, Alemania, la Unión Europea (UE), Tailandia y otros países también reconocieron los esfuerzos de Vietnam para mantener el diálogo, equilibrar intereses y promover la transparencia en el proceso de revisión de la implementación del tratado.
Además de recibir elogios por su capacidad de conducción, Vietnam fue visto como un ejemplo de diplomacia multilateral moderna: abierta al diálogo, flexible pero firme en los principios y dispuesta a escuchar puntos de vista diferentes. Este enfoque permitió evitar que la conferencia cayera en un bloqueo total y contribuyó a preservar los canales de diálogo entre los Estados miembros en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas.
Según numerosos delegados, la elección de Vietnam como presidente de una conferencia multilateral de gran importancia sobre desarme y no proliferación nuclear demuestra el creciente prestigio y la capacidad del país en la escena internacional.
El mayor logro de Vietnam en esta conferencia fue consolidar la imagen de un miembro responsable, un mediador de confianza y una voz comprometida con la promoción de la paz, el diálogo, la cooperación y el derecho internacional. Esto también sienta las bases para que Vietnam asuma responsabilidades de mayor relevancia en los mecanismos internacionales en el futuro.